SEBASTIÁN AUYANET
Unos 35 familiares de personas asesinadas en la zona de Bella Italia marchó hacia la Torre Ejecutiva pidiendo soluciones a la inseguridad. Dicen que el monistro Bonomi sigue sin recibirlos. En el ministerio señalan que nunca pidieron la entrevista.
Se trata de las mismas personas que en el mes de octubre marcharon desde el kiosco donde mataron a Fabricio Amarelle hasta la casa del ministro del Interior. A las puertas del edificio, se encontraron casi en la misma circunstancia que la semana pasada: nadie salió a recibirlos. "Que quede claro que acá no venimos a pedir resarcimientos ni nada. Pero no queremos que esto siga pasando. Aquí no se está hablando de lo que se tiene que hablar", dijo Sandra Gonzalez, a cuyo padre, un vendedor de pollos de la zona, mataron en 2009 delante de su hermano de 12 años.
Sandra dice que lo peor que le puede pasar a estos allegados a 16 víctimas -hay representantes de dos personas que fueron asesinadas en el Cerrito de la Victoria- es la indiferencia. Lo decía en el preciso instante en el que, caminando por sobre la mano derecha de la calle 18 de Julio, un jeep tocaba bocina para que se apartaran, momento en que comenzó a discutir airadamente con una de las integrantes del grupo que marchaba. Otros dos vehículos que "iban apurados", también rompieron la pequeña marcha, no sin antes ser increpados por los caminantes.
El principal reclamo que hacen los familiares de las víctimas tiene que ver con la seguridad. "Nosotros vemos este problema en el barrio todos los días. Vemos nacer niños todo el tiempo, que nacen sólo con derechos. No se los obliga a ir a la escuela, a respetar, a hacer el bien. Para nada: todo lo que tienen es derecho a que no los toquen. Cuando se los apresa, no se les hace un seguimiento. Uno de los menores que mató a mi padre no pasó ni dos horas en la cárcel. Esto tiene consecuencias en nosotros, en las familias de las personas que ya no están", explicó Natalia. "Queremos explicaciones porque nosotros no estudiamos para resolver estos problemas. Se pasan comparando a Uruguay con otros países, ya nos ha pasado en programas de televisión. ¿Cómo podés comparar Uruguay con México? Estas cosas están pasando acá, nosotros somos la prueba", agregó.
Desencuentro. Desde el Ministerio del Interior se señala que, tal como lo manejó públicamente, el ministro Eduardo Bonomi está dispuesto a recibir a las víctimas y dialogar con ellos. "El ministro nunca negó una entrevista. Es un caso llamativo, porque ellos salen a los medios pero no piden la entrevista. Pedir una entrevista es lo más simple del mundo. Tienen el contacto del ministro, llaman y se los recibe. No ha habido familiar de persona asesinada que no haya pedido entrevista con el miistro y no haya sido recibida", se señaló desde allí.
"Nosotros llamamos varias veces, nos dicen que tienen el teléfono y que nos llaman", aseguró Sandra, que dice que lo mismo pasó con el comisario Dos Santos de la Seccional 16, con el que tenían una entrevista que fue cancelada una hora antes, sin reprogramación. Fuentes policiales afirmaron a El País que nunca hubo solicitud de entrevista alguna.