DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
La mayor parte de los estadounidenses está a favor de los controles de seguridad. Desde ayer, hasta pasadas las fiestas de fin año, se estima viajarán en avión 24 millones de personas.
Las colas son más largas y lentas que lo normal, pero en general se observan año a año, en esta época, desde la penúltima semana de noviembre, previo al festejo más tradicional en EE.UU.: el Día de Acción de Gracias. Y se prolonga ese desbordante movimiento en todos los aeropuertos hasta fin de año. En total se estima en dependencias oficiales de la Administración de Seguridad en el Transporte que se movilizan 24 millones de estadounidenses a lo largo y ancho del país. Todos se congregan, las tres generaciones, abuelos padres y nietos, en torno a una buena mesa con un gigantesco pavo en el centro, como plato principal.
Este 2010 comienza más agitado y con alguna voz alta crítica a los controles más severos de seguridad que se han implantado en 60 aeropuertos, sin posibilidad de responder no, salvo desistir de viajar y pagar una abultada multa por la demora que se ha originado en la partida del vuelo al resto de los pasajeros y a la compañía.
En el día de ayer en los aeropuertos de Dulles y Ronald Reagan, en las proximidades de Washington DC, el ambiente era tenso, la gente miraba con curiosidad los nuevos "escáners del desnudo", como los denominó la prensa en general. Y tampoco escapaba a la curiosidad y despertaba comentario en voz baja el llamado popularmente "cacheo", la opción elegida por pocas personas de ir a la revisión por funcionarios del mismo sexo que el viajero, de todo el cuerpo, en un cuarto cercano. El proceso no es veloz y se atrasa cuando alguien opone cierta resistencia. Pero mientras El País observó la escena no se registraron incidentes, se notaba mucha curiosidad, pero ánimos tranquilos. No se materializó la "revuelta" anunciada desde la web: http:www.optoutday.com. Un jerarca señaló que a temprana hora ocurrió alguna discusión sin que pasara a mayores. Se cumplía la orden de recibir con calma las quejas y alguna amenaza de los pasajeros molestos y dar las explicaciones del caso, evitando toda polémica.
Dos temas acaparaban más la atención de los usuarios: uno surgía de los que arriesgaban opinar sobre los peligros de los rayos del "escáner" para la salud (totalmente desmentidos por las autoridades) y el otro de la inventiva de los que en pocas horas crearon ropa interior metalizada, impenetrable por los escáners. Tanto calzoncillos como bombachas con dibujos sobre las partes íntimas que impedían con el sistema de metal liviano la visión del pasajero desnudo.
"Mire en la computadora y la empresa Cocky Flats Gear tiene la oferta de ropa interior de ambos sexos a un precio comprensible y se la envían a domicilio en 48 horas".
Según un sondeo llevado a cabo por The Washington Post entre eventuales pasajeros de avión en estos días, el 72% de los consultados se mostraron a favor de las nuevas medidas de control, solo el 38% se oponía.
Las autoridades "insisten" en la necesidad del sistema. Se repiten frases de Janet Napolitano, secretaria de Seguridad: "hay continuas amenazas contra la aviación y la revisión es buscando polvos y geles que pueden ser utilizados como explosivos en los aviones. Y la nueva tecnología de vigilancia está diseñada para ayudar a identificar a los terroristas".
La cifra
24 Millones de estadounidenses se estima que viajarán, desde ayer y hasta pasadas las fiestas, a lo largo y ancho del país.