Martín Jorge vuelve a dirigir en el Solís

Filarmónica de Montevideo. Será hoy, a las 19.30, en el ciclo "Uruguayos x Uruguayos"

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El ciclo "Uruguayos x Uruguayos" de la Filarmónica de Montevideo presenta hoy, en el teatro Solís (19.30 horas), un nuevo programa, esta vez bajo la batuta del joven director Martín Jorge, radicado desde hace siete años en El Salvador.

La selección de obras, explicó Jorge, actual director de la Orquesta Juvenil de El Salvador y la Orquesta Nacional de Guatemala, presenta una serie interesante de contrastes, por los lenguajes y los planteos estéticos de cada uno de los compositores uruguayos elegidos, pero "son obras realmente valiosas".

Por otro lado, agregó, la Filarmónica "ha trabajado bien en este período de ensayos, con algunos problemas por los paros de esta semana... pero todos los músicos se han comprometido en llevar el proyecto adelante... es que aquí sigue vigente aquello tan uruguayo de tocar por la camiseta".

El concierto comenzará con una obra de Sergio Navatta, Magadiana, aires tangueros, que, "como ya se adelanta en el título, tiene muchos elementos del tango". Su forma está estructurada en "tres movimientos, el segundo y el tercero van unidos. Y, a nivel general, la obra plantea un trabajo contrapuntístico a la vez sencillo y complejo, que es como una suerte de búsqueda o exploración de lenguajes, con un tratamiento interesante de las cuerdas, con algunos pasajes solistas... es verdaderamente interesante".

Luego se interpretará el Concertino de Los Andes para oboe y orquesta de cuerdas, de Álvaro Méndez, coordinador de la Filarmónica, y en el que tocará como solista la oboísta Elvira Casanova. "Es una obra realmente difícil de tocar -reconoce Jorge. El lenguaje es muy denso, áspero, duro, con un contrapunto cerrado, muy bien pensado, que equipara todas las partes".

Este Concertino no plantea ninguna concesión para el escucha ni para los intérpretes, "y es de una exigencia absoluta para todos, para el oboe y las cuerdas, que tienen una estructura muy curiosa e interesante, con cuatro secciones de violines, por ejemplo".

En la segunda parte se programaron obras de dos compositores mayores: Antonio Mastrogiovanni, que falleció este año, y Diego Legrand, dos referentes de una generación pionera, inquieta, en la composición culta uruguaya, que incursionó por distintos caminos de la música contemporánea.

Auki Paukar, es la pieza de Mastrogiovanni que se eligió: "una partitura notable, concebida como música escénica, muy bien escrita, que me encantaría incorporarla a mi repertorio". Cada nota, cada articulación, indicación dinámica, las ideas con las que fue configurando las texturas, las relaciones entre las distintas secciones de la orquesta, "muestran el oficio y la sensibilidad de este compositor".

Con la Sinfonietta de Legrand ocurre lo mismo. "Fue la última obra que me enviaron y fue un descubrimiento. El oficio que tiene es impresionante, ninguna nota está demás ni de menos, no hay pasajes mal escritos ni que generen problemas en la interpretación".

Para Jorge este ciclo, pese a que generó algunas opiniones encontradas en sus comienzos, es un aporte valioso para la difusión del repertorio de creadores uruguayos. "Sabido es que ese campo, aquí, es bastante restringido, especialmente a nivel sinfónico, pero eso, en parte es responsabilidad de nosotros, los intérpretes. Y ojalá que algunas de estas obras queden para la historia, y que no todo se limite a Campo o La isla de los ceibos, de Fabini, aunque éstas también son obras notables".

Director: Jorge dirige desde el año 2004 la Orquesta Sinfónica Juvenil de El Salvador.

Proyecto pionero en la región

Desde hace siete años, Martín Jorge está radicado en El Salvador, donde dirige un importante proyecto formativo, social y musical con la Orquesta Juvenil, creada dentro del Sistema de Orquestas Juveniles impulsado por el venezolano José Antonio Abreu. Al mismo tiempo, es Director Huésped de la Orquesta Sinfónica Nacional de Guatemala desde el 2003. "Este año celebramos los 15 años de la orquesta, una historia compleja -cuenta Jorge-, y estamos encarando varios proyectos nuevos, vinculados a la extensión, la educación, con la creación de nuevos grupos, como el coro nacional de adultos mayores, un coro para sordos; dos experiencias realmente muy estimulantes". Al mismo tiempo, agregó, la orquesta se está convirtiendo en un centro para trabajar con niños en condiciones sociales complejas, "en una sociedad que está signada por la violencia, la pobreza...". Así "el proyecto se ha convertido en un referente a nivel nacional y también a nivel regional".

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