Que el centro-derecha sea fiel a sus convicciones profundas. Un compromiso con los tres pilares básicos: primero, un sistema político estable con una democracia de verdad, con Estado de derecho, alternancia en el poder, respeto a los derechos humanos, libertad de expresión. Segundo, una economía de mercado, libre, abierta, competitiva, integrada en el mundo; y tercero, un sistema social en el que el Estado asegure a todos un mínimo consistente con la dignidad humana, y por tanto, que sea el más poderoso aliado en la lucha contra la pobreza y desigualdades".
Estas reflexiones son del presidente chileno, Sebastián Piñera, que contra todo pronóstico venció en las elecciones a la coalición de izquierda y hoy es un mandatario exitoso con el 63% de aprobación.