Alertan por efectos de excesiva regulación bancaria en la región

Expansión. Un mayor requerimiento de capital podría retraer el crédito

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Ante las auspiciosas perspectivas de expansión económica y los desafíos de inclusión financiera que tiene América Latina, la región debe tener una mayor participación en las discusiones internacionales para evitar la sobrerregulación bancaria.

Ése fue uno de los temas que se pusieron ayer sobre la mesa en el seminario "La Regulación de Basilea III" que se desarrolló en Punta del Este como preámbulo a la Asamblea de la Federación de Bancos de Latinoamérica, cuyas rondas de negocios y actividades comenzarán hoy.

El presidente de Felaban, Ricardo Marino, afirmó que los gobernantes de la región deben atenuar las consecuencias negativas de la actual discusión en torno al acuerdo de supervisión bancaria de Basilea III, que entre otras cosas prevé incrementar los requerimientos de capital de calidad a los bancos para poder resistir sacudidas financieras sin ayuda estatal. Agregó que el sector financiero debe efectuar sus propuestas para "no caer en regulaciones excesivas que generen una contracción de créditos que impida cumplir el imperativo compartido por la banca y las autoridades, que es extender los servicios de crédito a las capas menos favorecidas de la población y profundizar la bancarización".

"Hay que tener en cuenta que cualquier medida que incremente los requerimientos de capital tiene necesariamente consecuencias en la capacidad de los bancos de generar activos en forma de préstamos o inversiones, pudiendo acarrear un endurecimiento de la actividad crediticia", agregó.

La alerta no es menor si se toma en cuenta que al cierre de esta semana se espera que los líderes del G20 aprueben el paquete de medidas de Basilea III.

El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, también expresó su preocupación por "la falta de unidad en el mundo industrializado para llevar a cabo políticas concertadas". "Esa falta de coherencia y de posiciones unificadas es grave, que es lo que está de alguna manera afectando la recuperación de la confianza", sostuvo.

Iglesias dijo que la participación de la región en Basilea III "ha sido escasa", pero que está a tiempo de aumentarla y consideró conveniente que se involucre más en las reformas. Incluso, dijo que los bancos de la región deberían promover el estudio en detalle de los impactos de Basilea III sobre el crecimiento y sobre la banca.

Iglesias se refirió a la "gran oportunidad" de crecimiento que tiene la región en los próximos años. "Si eso se da, la capacidad de expansión de la banca en América Latina debería ser excepcional. En ese contexto, la supervisión adquiere una tarea fundamental". No obstante, advirtió que ese potencial "nos obliga a pensar en tener mucho cuidado con las burbujas, mucho cuidado con el uso del crédito y con las sanas regulaciones prudenciales". Iglesias abogó porque la regulación sea "un instrumento fundamental que acompañe el progreso".

A su turno, el superintendente de servicios financieros del Banco Central, Jorge Ottavianelli, dijo que los cambios previstos por Basilea III "no implican desafíos" para el sistema uruguayo, tanto en materia de capital como de liquidez.

De todos modos, dijo que "con Basilea III no alcanza". "No vamos a tener buenos bancos porque tengamos mucho capital o porque tengamos buena liquidez. Solo vamos a tener buenos bancos si tenemos instituciones con modelos de gestión integral de riesgos adecuados y con modelos de gobierno corporativo adecuados", aseguró.

De lo contrario, dijo que sería "como pedirle a un avión que tiene problemas que vuele más alto". Aún así, dijo que "si hay señores como el señor Charles Prince (CEO) del Citibank que cree que mientras haya música se debe seguir bailando, tiene que haber reguladores que dejen claro que las fiestas de uno no la tienen que pagar todos".

ECONOMÍAS. En otro bloque del seminario, dos expertos disertaron sobre los desequilibrios globales y las economías de la región. El director adjunto del departamento de Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, David Vegara, sostuvo que América Latina "resistió razonablemente bien la crisis", en buena medida debido a las "políticas prudentes de años anteriores". Indicó que esas políticas en el ámbito fiscal permitieron ahorrar "hasta un 4% de decrecimiento" en las economías de la región.

Por su parte, el director del instituto Ceres, Ernesto Talvi, distinguió entre dos "cluster" en la región: el brasileño y el mexicano. El brasileño está integrado por economías exportadoras netas de commodities y con menor exposición a los países industrializados y el mexicano abarca a países importadores netos de materias primas y muy expuestos a los países desarrollados. Para el primer cluster, las perspectivas son más favorables que las previas a la crisis y, para el segundo, son menos optimistas.

Iglesias: "La región debe concentrarse en lograr una banca eficiente ahora", afirmó.

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