El 60% más pobre gana con política fiscal y el otro 40% más rico pierde

Dato. El gasto social beneficia mayormente a los de menores ingresos

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FABIÁN TISCORNIA

"El 60% más pobre de la población `gana` con la política fiscal. En efecto, su participación en el ingreso pasa de 24,3%" antes de impuestos y gasto social "a 30,3%" luego de aplicados estos, concluye un estudio elaborado para el BID.

A su vez, "el 20% de más altos ingresos, que `pierde` con la política fiscal, disminuye su participación de 53,8% a 48,3%" en el total del ingreso.

El informe, de carácter preliminar, "Equidad Fiscal en Uruguay. Cuánto y cómo modifica el Estado el bienestar de los uruguayos. El impacto conjunto de los Impuestos y el Gasto Público Social en la Distribución del Ingreso" -al que accedió El País- permite concluir que la distribución de la riqueza sería peor si no se tomara en cuenta la participación de los impuestos y del gasto en el ingreso.

Este trabajo -el primero que analiza el impacto conjunto de impuestos y gastos- fue realizado por el economista Jerónimo Roca y coordinado por el economista fiscal senior del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Alberto Barreix. El mismo forma parte de una serie de estudios sobre fiscalidad en la región coordinados por el BID y EUROsociAL. Roca y Barreix formaron parte de la comisión que asesoró al gobierno en 2005 y 2006 para la elaboración de la reforma tributaria.

En el informe, se analiza la distribución del ingreso antes de aplicar la política fiscal. Así, el índice de Gini es de 0,4995. Este indicador mide la distribución de la riqueza, siendo 1 la concentración absoluta de la misma y 0 la distribución perfecta de ella.

Al aplicarse la combinación de impuestos y gasto público social (que considera la erogación del Estado en educación preescolar y primaria, secundaria, terciaria, salud y asistencia) el indicador pasa de 0,4995 a 0,4179.

Solo aplicando los impuestos de IVA, Imesi a combustibles, alcohol y tabaco y el impuesto a la renta personal -solo se consideran los impuestos que inciden sobre los ingresos-, la distribución del ingreso "mejora levemente", pasando el índice de Gini de 0,4995 a 0,4974, sostiene Roca. Eso se da porque "el efecto redistributivo del IRPF (Impuesto a la Renta de las Personas Físicas) prima sobre el efecto concentrador del IVA".

El IVA es regresivo, ya que "los deciles más ricos consumen un porcentaje significativamente menor de su ingreso que los más pobres, que no tienen capacidad de ahorro y consumen la totalidad del mismo".

Con el sistema impositivo considerado, "los `perdedores`, aquellos cuya participación en el ingreso cae luego de impuestos, son los tres deciles más pobres (el 30% más pobre) -efecto IVA- y el decil más rico -efecto IRPF-", se afirma.

"Este resultado contradice la visión convencional de que es la clase media la `perdedora` cuando de impuestos se trata", asegura Roca.

Por su parte, "el gasto público social en Uruguay no sólo es progresivo sino, además pro-pobre. Por ejemplo, el 40% más pobre de la población, que recibe el 11% del ingreso (sin considerar impuestos y gasto público) se beneficia con el 60% del gasto público social, cinco veces y media su participación en el ingreso", se señala.

"Los seis deciles más pobres, que reciben casi el 80% del gasto público social (78,7%) son los `ganadores`", se agrega.

El índice de Gini pasa de 0,4995 previo a la aplicación de impuesto y gastos a 0,4204.

"Resulta evidente que todos los ítems del gasto público social tienen un impacto redistributivo, es decir, contribuyen a disminuir la desigualdad en la distribución del ingreso", indica Roca. "Como ya se vio, la leve redistribución que introduce el sistema tributario es acentuada por el gasto público social", concluye.

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