José Saramago tuvo tres elementos que lo llevaron a convertirse en un nombre totalmente reconocible y ubicable, tanto para quienes gustan de la literatura como para los que no. Por un lado, el escritor portugués fue un prosista notable, autor de un conjunto de novelas que aportaron tanto estilística como temáticamente. Por otro, se hizo acreedor del Premio Nobel de Literatura en 1998, hecho que lo elevó al grado de estrella mediática.
Y tercero, sus declaraciones políticas, que ampliaron su rango de acción, pasando de un magnífico literato a un opinador contundente, irónico y comprometido. Esos tres elementos hicieron que toda palabra que saliera de su pluma, o de su boca, recorriera el mundo en pocos minutos. Además, en sus últimos años de vida, sus apuntes autobiográficos emitidos vía Internet, proyectaron aún más su rica personalidad.
Todo esto viene a cuento de José Saramago en sus palabras, un libro recién editado (por Alfaguara) que recoge las declaraciones vertidas por el escritor a la prensa desde la mitad de los años `70 hasta comienzos de 2009. Su faceta de creador de opinión asoma en estos cinco centenares de páginas, cuya selección y edición estuvieron a cargo de Fernando Gómez Aguilera.
Decenas y decenas de segmentos de notas periodísticas fueron compaginados temáticamente, con una bibliografía que le aporta seriedad al trabajo. Es así que el lector se va encontrando con una variedad temática que le permite reconstruir la rica personalidad del novelista. Su historia personal, Lisboa y Portugal, temas filosóficos y metafísicos, constituyen la primera parte, dedicada a los aspectos más autorreferenciales. Bajo el nombre Por el hecho de ser escritor fueron agrupadas las reflexiones vinculadas con su oficio, cerrando el libro con otro conjunto (El ciudadano que soy) que da cuenta de su inflexible mirada política.