Triste y cierto

La última administración colorada del gobierno departamental de Canelones dejó mucho que desear, pero la oposición frenteamplista le jugó sucio exhortando a la gente a no pagar los impuestos. Pero el que con niños se acuesta mojado se levanta, y al Intendente Carámbula se le hizo de la torta un pan, porque a la población del departamento le gustó la idea. Entonces, la relación de la deuda con la recaudación, que cuando asumió la Intendencia en 2005 era del 135%, llegó en 2008 al 204%. Así el déficit de la recaudación se está haciendo inmanejable, y está en un 53%, promediando los atrasos en la contribución inmobiliaria rural, urbana, y patentes. En estas condiciones, de obras mejor ni pensar.

En medio de este desas- tre, el diputado Lacalle Pou ha demostrado cómo Carámbu- la mintió al declarar un pasivo en la campaña electoral, y duplicarlo después en cuatro meses. "Triste, pero cierto", ha dicho.

El Intendente llamó a legisladores, ediles y alcaldes de todos los partidos para buscar una solución. Afortunadamente ante la evidencia de la catástrofe el Partido Nacional se apresta a proceder como debe hacerlo un verdadero partido de oposición. Tender manos, sí, por supuesto, pero antes que nada, exigir que se diluciden las responsabilidades políticas del caso, y llamar al Intendente a poner la cara, porque no alcanza con decir que recibió la herencia maldita, sino que tiene que quedar claro qué es lo que hizo -o mejor dicho lo que no hizo- para tapar el agujero. Si no sirve como gobernante, que se vaya.

Es interesante comprobar cómo estas cosas salen a luz después de las elecciones y, cómo antes se vivió bajo el manto del tapujo.

Y lo querían Presidente.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar