Bardem, Julia y un amor internacional

Búsquedas. Llega a pantallas montevideanas la comedia romántica "Comer, rezar, amar"

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GUILLERMO ZAPIOLA

Julia Roberts y Javier Bardem constituyen el gancho básico de "Comer, rezar, amar", película dirigida por Ryan Murphy que se exhibió en carácter de preestreno (una sala, una sola vuelta) y cuyo estreno "oficial" ocurrirá el próximo viernes.

El film se inspira en las memorias de Liz Gilbert (el personaje interpretado por Roberts), una mujer casada que decidió romper con su matrimonio y salir "a buscarse a sí misma", y luego contó su historia en un libro que se convirtió en un `best seller`. El salto al cine era probablemente inevitable, y se produjo de la mano del director Murphy, el creador de las exitosas series Nip/Tuck y Glee. El elenco incluye también a James Franco, Richard Jenkins, Billy Crudup y Viola Davis. Uno de sus productores ejecutivos se llama Brad Pitt.

Roberts ha dicho que leyó el libro antes de que se volviera realmente popular, que lo encontró estupendo, y que se lo envió de inmediato como regalo a una de sus mejores amigas. También afirma que se sintió muy identificada con la búsqueda de su autora, aunque reconoce que sus experiencias personales han sido mucho menos extremas, y que actualmente se encuentra en paz consigo misma.

TRÁNSITOS. La acción de la película conduce a sus personajes a lugares tan diversos como Bali, Nueva York, Roma y la ciudad india de Pataudi. Roberts ha explicado que no quiso conocer a la auténtica Gilbert hasta muy iniciado el rodaje, cuando estaban filmando en Roma. "No quise conocerla antes porque sabía que Ryan (Murphy, el director) y ella estaban en constante comunicación", explica, agregando que también le preocupaba `enamorarse` del personaje real en lugar de poder interpretarlo como actriz.

La protagonista del libro se enamora de Felipe, un brasileño que vive en Bali encarnado por Bardem. Roberts confiesa que le habían dicho que el español era "muy intenso" y que podía ser difícil trabajar con él, pero que la realidad fue muy diferente. Ella confiesa que la aterraba un poco estar cerca de Bardem luego de haberlo visto Sin lugar para los débiles de los hermanos Coen, donde interpretaba a una verdadera máquina de matar. Sin embargo terminó descubriendo que era "un cachorro lleno de energía", un tipo "encantador y dulce".

No se sabe lo que opina Bardem acerca de esa comparación más bien canina, pero ha podido averiguarse, en cambio, que el actor español y flamante esposo de Penélope Cruz sí conoció a su modelo real, y ha bromeado al respecto, preguntándose por qué los productores lo contrataron a él para encarnarlo cuando el verdadero Felipe "es mucho más guapo y divertido que yo".

Bromas a un lado, Bardem reconoce que el libro y el guión lo "engancharon" apenas los leyó. "Creo que hay pasajes muy interesantes, no creo que sea para mujeres, creo que es un libro para todo el mundo", sostiene, añadiendo que todos los que han sufrido, han estado decepcionados y han pasado momentos difíciles (es decir, casi todos) entenderán muchas cosas del libro y la película.

Bardem insiste en que, en cine, le interesa la calidad y no la cantidad, y que su aceptación del papel en esta película se inscribió en esa línea. Desde que inició su carrera en España en la década de los noventa, asegura, elige basado en lo que le despierta una intuición positiva, una especie de atracción emocional hacia el material, independientemente de quién lo haga, dónde se haga, qué se pague o qué no se pague. Es algo que aprendió de su entorno familiar. "Si puedes tener la posibilidad de elegir, que es un privilegio en esta profesión (y en cualquier otra), evidentemente, pues, aprovéchalo", declara.

afortunado. Sin falsas modestias, el español se permite también decir: "Yo pertenezco a ese afortunadísimo grupo del 10% de los actores mundiales que tienen trabajo, eso ya es una zona no de confort sino de conciencia crónica de mi estado de buena esperanza. En cada trabajo que hago, soy consciente de que tengo que hacerlo mejor que el anterior, porque quiero merecerme el estar ahí y eso es en Estados Unidos, en España o en Sebastopol, me da igual".

Bardem tampoco es reticente a la hora de elogiar a Roberts. La considera muy trabajadora, muy libre a la hora de actuar, creativa y generosa. Y añade: "No está obcecada con su forma de hacerlo, con su plan, sino que te incluye a ti y quiere que la cosa sea un baile".

Por su parte, Roberts, que ha salido de una suerte de semirretiro (periódicamente interrumpido por cosas como Duplicidad) para hacer Comer, rezar, amar, declara que el estrellato no es hoy su primera prioridad. "Definitivamente sabía que mi vida iba a seguir evolucionando hasta que encontré este lugar para ocupar y vivir", afirma, aludiendo a su matrimonio con el camarógrafo Daniel Moder, con quien ha tenido gemelos (Hazel y Phinnaeus) y al más chico Henry Daniel.

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