La Dirección General de Servicios Ganaderos emitió ayer una resolución por la que vuelve a abrir las fronteras para la salida de caballos uruguayos, luego de que se detectara un caso de arteritis viral equina (AVE) en Uruguay.
Esta enfermedad es contagiosa, asintomática y se denomina así por las lesiones inflamatorias inducidas por el virus en los vasos más pequeños y principalmente en las arteriolas del animal que padece un caso muy agudo. Muchas veces es identificada dentro del complejo "aborto-influenza equino" y en Argentina, hace unos meses, paralizó por más de 60 días la actividad hípica.
Hace semanas apareció el primer caso en Uruguay en un equino de alta competencia dedicado al enduro que participó de una prueba internacional. El animal resultó positivo por sangrado y la Dirección General de Servicios Ganaderos decidió cerrar las fronteras para el tránsito de equinos.
"Estamos investigando, hay algún otro caso serológico pero estamos investigando todavía", aseguró a El País el director de esa repartición sanitaria del Ministerio de Ganadería, Francisco Muzio.
Según la visión del jerarca, "desde el punto de vista epidemiológico no es significativa la cantidad de casos que se están detectando. No hay sospechas clínicas, sólo tenemos resultados de serología".
Aún así y por más que se liberó nuevamente la salida de equinos, continuarán los sondeos y los sangrados en los casos de sospecha de la enfermedad.