JAVIER GARCÍA
Las encuestas dicen que el gobierno va bien, pero la seguridad pública es la preocupación más importante para la gente. El ataque frontal a la inseguridad se hace con medidas de gobierno, así que cuando se padece una crisis tan seria en la materia, como la actual, es en primer lugar porque el gobierno de turno no sabe o no quiere tomar medidas. Es una contradicción, parece, aquella que califica bien a un gobierno que no toma medidas sobre la principal preocupación de la sociedad.
¿Cómo se explica esto? Lo explica la economía, no otra cosa. Desde hace unos años, y por suerte, recorremos un período expansivo de la economía. Es muy bueno que dure el mayor tiempo posible, porque en este barco estamos todos. Como todo ciclo, llegará en algún momento un tiempo de caída, es lo normal. Es en esas circunstancias que los humores cambian y las sociedades castigan. La inseguridad preocupa mucho, pero no se transforma en rechazo al gobierno porque hay otros factores, la economía, que tiene viento de cola. Cuando cambie el viento, vendrá la censura.
Por estas horas los uruguayos padecemos impávidos un fuerte empuje de delincuencia ejercida por menores. Causan muertes y atacan, sabedores de la debilidad del gobierno para enfrentarlos. Las discusiones ideológicas sobre estos temas no han resuelto nada. Ni resolverán, a pesar de seminarios y consultores internacionales que recorren el mundo cobrando viáticos y diciéndonos lo que se debe y lo que no.
El ejemplo de los antecedentes delictivos de los menores es el ejemplo más patético de incapacidad e ideologicismo absurdo. No es lo mismo juzgar luego de los 18 años a quien, por ejemplo, cometió una rapiña o un homicidio, si se sabe que en su etapa de menor cometió otros homicidios o rapiñas. Hay una personalidad que no se modifica el día de su cumpleaños número 18.
Ese día, en los hechos, esa persona es la misma que el día anterior. Negarse a ver su historia y su contexto es un razonamiento ideológicamente vacío e infantil, ese sí. El ministro Bonomi está de acuerdo con modificar la ley para tener en cuenta los antecedentes, pero el Frente Amplio no. ¿Gobierna el gobierno o lo hace el Partido? En esa decisión pesa la opinión de gente que no tiene ninguna responsabilidad y además ni un solo voto, pero integra la dirección partidaria en nombre de comités de base vacíos.
Como hay margen, el oficialismo se permite estar paralizado. La única medida concreta que en los próximos días anunciará será el traslado de presos a Punta de Rieles, para descongestionar las cárceles. Fue una propuesta de la oposición, concretamente del Partido Nacional. Descalificada por la ministra de entonces que trató de golpistas a quienes la impulsamos. Este gobierno la tomó.
El Partido Nacional se apresta a impulsar la duplicación de las penas máximas para los menores, mantener los antecedentes y crear un instituto de rehabilitación en serio y no un depósito de donde fugarse. Mientras tanto, el gobierno aprovecha para crear cargos políticos y acomodar a los amigos en el presupuesto y eso no es progresismo sino "regresismo".