México sigue sacudido por violencia del narcotráfico

Ataques. Explotaron cinco coches bomba tras masacre de 72 inmigrantes ilegales

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La violencia escaló en el estado mexicano de Tamaulipas, donde en menos de una semana fueron hallados muertos 72 emigrantes y se registraron cinco explosiones, una de ellas en la sede de la cadena Televisa, pese al despliegue militar en la zona.

El último artefacto explotó el sábado por la noche en Tampico, al sur del estado, en las instalaciones de la policía local y dejó heridos a un policía y a un civil que se encontraba cerca del lugar, según reconoció ayer una fuente de la institución con la condición de permanecer en el anonimato.

"Fue una explosión muy fuerte, destruyó la caseta de entrada de la Policía Metropolitana, donde salió herido uno de nuestros policías que estaba de guardia", comentó la fuente.

El único sobreviviente de la matanza de los emigrantes, un ecuatoriano que se encuentra en un hospital militar en la Ciudad de México, dijo que los responsables de la masacre son integrantes del cartel de drogas Los Zetas, fundado por militares de élite desertores, que según expertos y autoridades también estarían detrás de las explosiones.

"Está claro que los autores de las explosiones son Los Zetas, no esperaban que quedara una persona viva (de los emigrantes) y ahora están reaccionando con estos atentados para desafiar al Estado mexicano", dijo Raúl Benítez, experto en seguridad de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La matanza "se da en el contexto específico que vive el noreste del país de lucha y combate entre dos organizaciones (ilegales) que en el inicio de este año trabajaban juntas", dijo el sábado a periodistas Alejandro Poiré, portavoz del gobierno en materia de seguridad.

El funcionario se refirió a la división entre Los Zetas y el cártel del Golfo. Choques entre narcotraficantes de esas y otras organizaciones ha dejado un saldo de más de 28.000 muertos en los últimos tres años y medio, según cifras oficiales.

"Hay evidencias de que estas organizaciones (Los Zetas y el cártel del Golfo) han entrado en un proceso de debilitamiento y destrucción", añadió Poiré en referencia al intento de los narcotraficantes para reclutar a los emigrantes.

El testigo protegido dijo que los agresores abrieron fuego contra los 72 indocumentados cuando éstos se negaron a ser reclutados por los narcos.

Por otra parte la explosión en Tampico se registró a pocas horas de la detonación de otros dos explosivos en calles céntricas de Reynosa (una ciudad al norte del estado, fronteriza con Estados Unidos) en donde al menos 15 personas resultaron heridas, de acuerdo con los últimos reportes.

En una funeraria de Reynosa se encuentran los cadáveres de los 72 emigrantes hallados el martes en el municipio de San Fernando, Tamaulipas (ubicado a unos 180 km al sur de Estados Unidos), de los cuales han sido identificados 32: 14 eran hondureños, 12 salvadoreños, cinco guatemaltecos y uno brasileño.

El viernes en Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas, estallaron dos coches bomba, uno en las instalaciones de Televisa, la principal cadena del país, sin dejar heridos, pero dejó fuera del aire la señal local, y otro en las oficinas encargadas del tránsito automovilístico local.

El viernes el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández, reportó la desaparición de dos agentes en la zona donde se hallaron los cadáveres. Se trata de un investigador en la fiscalía estatal a quien secuestraron "junto al coordinador de la policía del municipio de San Fernando", dijo.

Combatir juntos al crimen

El presidente salvadoreño, Mauricio Funes, condenó la matanza y solicitó un encuentro con su par mexicano Felipe Calderón "para fortalecer la lucha contra las bandas de criminales" en la región. En el mismo sentido el mandatario guatemalteco, Álvaro Colom, sostuvo que la masacre podría haber ocurrido en cualquier país de la región pues el narcotráfico es un problema común.

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