El centro de gravedad de la educación

CARLOS MAGGI

La enseñanza está pidiendo auxilio a gritos. Ah!...La antigüedad es contagiosa y lo importante para el sistema de enseñanza tal cual funciona, consiste en infundir solidaridad. Solidaridad quiere decir: "Adhesión circunstancial a la causa de otros"; en este caso: adhesión de los muchachos a los reclamos salariales de los profesores.

- Todos para uno y uno para todos. Ustedes no hacen nada, no estudian; y nosotros tampoco enseñamos. Que no haya clase, vale mucho. Así el tesoro sin fondo del Estado aflojará sus cuerdas y tendremos nuestros problemas personales resueltos.

COMENTO: Lo que menos importa a esta altura del desbarajuste, es discutir cuando empezó el desastre de los liceos. Así no se puede seguir; y mucho menos se puede, autorizar que el gasto público crezca, sin tener como justificación la mejoría de la enseñanza.

Se puede medir con mucha aproximación, el resultado del trabajo docente. Ese resultado es: la cantidad y la calidad de la formación que recibe el estudiantado.

Las investigaciones más técnicas y más objetivas, destacan una y otra y otra vez, el fracaso de la enseñanza media en el Uruguay.

Los muchachos no tienen sindicato que los defienda; y a sus padres les va quedando una única solución; inscribir a sus hijos en los colegios privados.

El director del "Departamento de Gestión y Política Educativa" de la Universidad Católica, Javier Lasida, comentó que, de acuerdo a un estudio en base a las pruebas PISA en más de treinta países, Uruguay es el país donde (según los directores de los centros educativos), el plan de estudios tiene menos en cuenta las necesidades y demandas del mundo empresarial".

Para Lasida, que fue director de "Projoven" (un programa estatal para la capacitación e inserción laboral de los jóvenes) "esta es una de las explicaciones de los problemas tienen los jóvenes en el tránsito desde el sistema educativo al mundo del trabajo". Y agregó: los estudios de la CEPAL coinciden: "La distancia entre el sistema educativo y el mercado de trabajo, genera desocupación juvenil".

Para el rector de la Universidad ORT, Jorge Grunberg, Uruguay necesita "una segunda reforma vareliana", que esta vez esté enfocada en Secundaria en lugar de Primaria, y donde el Estado no tenga un rol protagónico, como en la reestructura de José Pedro Varela.

Grunberg comentó que, según un trabajo de abril del 2010 elaborado por economistas de la CEPAL …, "¡Menos del 10% de los trabajadores uruguayos (que tienen más de 15 años de educación), están habilitados para realizar trabajos calificados!".

(Eugenio Baroffio, "El Estado y el individuo").

COMENTO: El informe reciente del Banco Mundial, que ha hecho tanto ruido, muestra que casi la mitad de los jóvenes uruguayos no aprenden lo suficiente para entrar al mercado laboral.

¿Y qué pensar de las humanidades que son las disciplinas formativas del espíritu republicano?

La multitud de jóvenes que no estudian ni trabajan; los que empiezan secundaria y abandonan; y aún los que egresan regularmente y fueron descuidados de manera imperdonable, constituyen un problema político muy serio.

La situación indica: degradación creciente del sistema democrático por ignorancia de la ciudadanía joven.

¿Tampoco sobre esto, quienes reclaman más dinero, no tienen nada que decir?

Leí en estos días un texto que firma José Javier Galarza a quien no conozco. Bajo el título: "La enseñanza vs. los pobres". Compone un alegato furioso, bien escrito, al cual quiero darle especial atención.

-Denunció que a los niños y jóvenes uruguayos más pobres se les ha impedido acceder a una educación de calidad y han quedado desprotegidos, abandonados, ignorados y traicionados por un grupo de personas perfectamente identificadas. Y este crimen de lesa humanidad permanece impune.

Para entender la gravedad de los hechos debemos referirnos a la situación de la enseñanza pública. Y especialmente la de la enseñanza secundaria, los liceos.

El problema fue correctamente identificado y diagnosticado por un estudio del Sr. Germán Rama a comienzos de los noventa. El Sr. Rama midió el conocimiento de los estudiantes en algunas habilidades básicas, como redacción y matemáticas al comenzar el liceo y al terminar cuarto año.

El estudio es profundo, serio y meticuloso pero termina exponiendo una duda, no una certeza. La duda es si luego de cuatro años en el liceo, el estudiante promedio ha mantenido sus conocimientos o si los ha reducido; es decir, si ha desaprendido. En cuanto a si ha aprendido, la respuesta es categórica: NO. El estudio de Rama no encontró que los estudiantes al finalizar el ciclo liceal, supiesen más que al comenzarlo.

Posteriormente a su informe, el Sr. Rama fue nombrado director de educación pública en la segunda presidencia del Dr. Sanguinetti. Presentó un plan de reforma de la enseñanza, que era, se pensaba, el último plan vareliano de enseñanza del país.

Al decir de muchos especialistas en el tema, era un plan centralista, dirigista, poco flexible, unificador, sin espacio para la experimentación de otras ideas y soluciones. Es decir, era un plan de enfoque socialista. Sin embargo, tuvo la oposición frontal de los gremios de la enseñanza desde su inicio. Los gremios de la enseñanza liquidaron todas y cada una de las propuestas del Plan Rama, incluyendo las bandejas de comida, y las escuelas de tiempo completo.

Hoy casi veinte años después del estudio del Sr. Rama, comprobamos que un porcentaje importante de jóvenes en edad liceal no va al liceo; y que aproximadamente un tercio, no llega a terminar el ciclo de la enseñanza media.

Los jóvenes uruguayos no van al liceo porque no desean hacerlo; ni sus padres exigen que lo hagan. ¿Por incultos? ¿Por debilidad mental? No, por racionales; saben por la experiencia de otros (no necesitan leer el informe de Rama, lo viven), que el liceo no les aportará nada útil.

Los padres que se interesan vivamente por la educación de sus hijos en la escuela, apoyan el Plan Ceibal y permiten que sus hijos abandonen el liceo. No es irracional; el Plan Ceibal les enseña, mientras que el liceo es una pérdida de tiempo.

Esos mismos padres quieren que sus hijos vayan a la UTU, particularmente a aprender aquéllos oficios o profesiones donde piensan que sus hijos encontrarán oportunidades laborales, como es la informática. Y tan es así, que se agotan los cupos de informática en la UTU, y sobran cupos en los liceos.

La educación pública secundaria, es un desastre que afecta a las familias más pobres. El poder en la educación pública (de facto desde 1985 hasta el 2004 y desde entonces de facto y de jure), ha estado en manos de los gremialistas.

Ellos son responsables por la calamidad actual.

No soy admirador de la revolución cubana, pero muchos de los gremialistas, sí. Sepan que Castro los hubiese mandado al paredón. Sinvergüenzas.

COMENTO: Yo no hubiera escrito esta diatriba terrible, pero no puedo negar ni su desusada pasión, ni su grandeza.

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