El retrato de una artista al margen de la academia

Calidades. Llega la elogiada "Séraphine" de Martin Provost

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GUILLERMO ZAPIOLA

Se le puede adjudicar alguna frase del tipo "increíble pero cierto", o algún lugar común por el estilo. Porque lo que cuenta "Séraphine", film franco/belga dirigido por Martin Provost que se estrena el viernes, parece pertenecer a la leyenda.

En 1912 Séraphine Louis, de 42 años, vivía en la localidad francesa de Senlis y se ganaba la vida haciendo la limpieza en casas de vecinos económicamente más afortunados. Para esa mujer huérfana desde pequeña, sin formación académica, la pintura era empero algo más que una afición: llegó a convertirse en una verdadera pasión, y se volcó vigorosamente a ella. Desde los cuarenta años dedicó sus noches de insomnio a su arte, ante la incomprensión de quienes la consideraban "la tonta del pueblo", le tiraban piedras, y se reían de sus cuadros.

Su descubrimiento fue obra de Wilhelm Uhde, un mercader alemán, crítico y coleccionista de arte que estuvo vinculado a Picasso y a Rousseau, y que le alquilaba una pieza a la Sra. Duphot, patrona de Séraphine. Interesado en la obra de los artistas modernos y "primitivos", Uhde quedó fascinado cuando la limpiadora/pintora le mostró uno de sus trabajos, y terminó comprando varios de ellos.

TRAGEDIA. Tras el estallido en 1914 de la Primera Guerra Mundial, Uhde se vio obligado a abandonar Francia y a separarse de Séraphine. Durante esos años difíciles, la mujer siguió pintando, pese a la hostilidad de sus vecinos. Séraphine y Uhde se reencontraron en los años veinte, ella siempre dedicada a su pasión, aunque progresivamente inmersa en la enfermedad mental. Falleció de hambre en un manicomio, en 1942.

El director Martin Provost parece haber comprendido muy pronto que la historia de Séraphine Louis (que sería mejor conocida luego como "Séraphine de Senlis") constituía un buen material dramático. Nacido en Brest en 1957, el cineasta cuenta con una llamativa carrera como actor en el teatro y la televisión de Francia, y ha dirigido para cine, trabajando a menudo con su íntima amiga Carmen Maura, Cocon (1992), Tortilla y cinema (1997) y El vientre de Juliette (2003).

Provost confiesa que quedó impresionado cuando vio una fotografía de Séraphine y descubrió su parecido con la actriz belga Yolande Moreau, para quien en definitiva escribió, en colaboración con Marc Abdelnour, el libreto del film, y a quien logró entusiasmar con el personaje, que en definitiva le valió la obtención de un César (el equivalente francés del Oscar) a mejor interpretación femenina del 2008

De Séraphine se ha dicho que es un film que proporciona "una aproximación a la figura de Séraphine que se encuentra a medio camino entre lo concreto y lo abstracto", y ello gracias a una puesta en escena que consigue que sea al mismo tiempo "sencillo y complejo, descriptivo e intuitivo". Según casi toda referencia, parte del logro debe ser atribuido a sus dos principales intérpretes.

elenco. Nacida en Bruselas en 1953, Yolande Moreau ha trabajado como educadora en un instituto para niños, y ha sido autora y protagonista de un "one woman show" titulado A dirty business of sex and crime. Ha hecho teatro, cine y televisión, y en 1985 fue la protagonista del film Sin techo ni ley de Agnès Varda. En 1989 se unió al grupo de Jérôme Deschamps y Macha Makeieff para el programa Les Deschiens, y se la vio en un personaje de portera en la popular película Amélie. Entre sus trabajos más recientes se encuentran París je t´aime, Las playas de Agnés (una estupenda recopilación de la vida de su directora Agnés Varda) y Mam- muth, junto a Gérard Depardieu e Isabelle Adjani.

El otro personaje clave del film es el del Wilhelm Uhde, encarnado por Ulrich Tukur, nacido en Alemania en 1957 en Viernheim, Alemania, que hizo su `high school` en Boston, Estados Unidos, y estudió actuación en la Hochschule für Musik y Darstellende Kunst en Stuttgart entre 1980 a 1983. En cine actuó, entre otros films, en La vida de los otros, Arcadía de Costa-Gavras y Solaris de Steven Soderbergh. Actualmente vive en Giudecca, una isla cerca Venecia, ha trabajado como músico profesional, y tiene varios discos editados.

Tragedia de un talento espontáneo e instintivo

La obra de Séraphine Louis consiste, fundamentalmente en imágenes de arreglos florales muy fantasiosos. Lo que puede denominarse su "carrera profesional" fue relativa (y lamentablemente) corta. Wilhelm Uhde logró que realizara su primera exposición en 1927, pero tres años después, afectado económicamente por los efectos de la Gran Depresión, dejó de comprar sus pinturas, y la artista se vio reducida a la miseria.

Fue seguramente a partir de ahí que sus problemas mentales se acentuaron. Ingresó en el área de psiquiatría de un hospital geriátrico, y en 1934 Uhde informó que había fallecido. En realidad sobrevivió hasta 1942, sola y sin amigos.

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