No se puede menos que estar de acuerdo con la decisión tomada por la Presidenta de la Cámara de Diputados, la representante del Frente Amplio Ivonne Passada (MPP), respecto de la curiosa ocupación que se le estaba dando a una sala común del Palacio Legislativo.
Por más respetables que sean las creencias religiosas de los legisladores, no hay que mezclar "los tantos". El Congreso es una cosa y las actividades para compartir actos de fe es otra muy distinta y cada una debe hacerse en el lugar que corresponde. Basta imaginar el pandemónium, cuando en una sala se reunieran los afroumbandas, en otra los de "Pare de Sufrir" y otro día, un grupo islámico local o tal vez uno hebreo. Porque como aquí existe la libertad de culto, todos tendrían derecho. ¿O no?