Después de plantar una amenaza terrorista en Nueva York en "Rescate del metro", John Travolta arrasa la capital francesa (por buenos motivos) en "París en la mira", que se estrena mañana. La producción, curiosamente, es francesa.
Si se observa con atención algunos detalles de esta película, se podrán encontrar lecturas de lo más variopintas. El título original es Desde París con amor (sin relación con el film de James Bond Desde Rusia con amor), y el afiche muestra a John Travolta disparando una enorme bazooka. Si se tiene en cuenta que guionista, director y productores son franceses, la cosa podría convertirse en un chiste para los estadounidenses y en particular para Hollywood, tan afecto a destruir la capital francesa en cuanta película le da la excusa. Team american, Armageddon, 2012, Día de la Independencia y GI-Joe, entre otras películas, han arrasado total y parcialmente con la capital francesa.
Pero aquí juega un detalle extra. Luc Besson, productor y autor del argumento de París en la mira, nació en esa ciudad, pero concibió este proyecto como una emulación de Hollywood, con héroes estadounidenses incluidos. Exactamente lo mismo había hecho hace casi dos años con Búsqueda implacable. Y ambas fueron dirigidas por el francés Pierre Morel, quien había sido fotógrafo en El transportador, otro hit exportable escrito y producido por Besson.
En Búsqueda implacable el protagonista era Liam Neeson. Su personaje era un veterano de la CIA cuya hija era secuestrada por unos franceses, o más bien mafiosos de Albania que operaban en París. Era una película entretenida que básicamente mostraba cómo el héroe estadounidense, tan imparable como Schwarzenegger en sus mejores épocas, arrasaba con varios escenarios de la Ciudad Luz, como le dicen.
La fórmula probó que funcionaba perfectamente ante el público norteamericano. Costó 25 millones de dólares, que es un presupuesto bajo para Hollywood y recaudó, solamente en Estados Unidos, 145 millones. En el resto de los países donde se exhibió, facturó casi la mitad de esa cifra.
La maquinaria francesa para conquistar Hollywood debía seguir funcionando, y así salió París en la mira, hecha con más dinero, ya que costó unos 52 millones de dólares. Pero en Estados Unidos ya no le fue tan bien como a la otra, porque allí recaudó solamente 24 millones de dólares.
argumentos. La relación entre los productores franceses, Hollywood y el público estadounidense solamente explica la existencia o difusión de estas películas. Pero no afecta necesariamente la percepción del público uruguayo ni del de ninguna otra parte del mundo. Porque los uruguayos que desde mañana vayan al cine a ver París en la mira, se encontrarán, según las reseñas críticas que se han publicado, con una película ágil y con mucha acción. Las valoraciones van aparte.
La película arranca con el personaje de Jonathan Rhys Meyers (Match point, The Tudors), quien trabaja como asistente del embajador estadounidense en Francia pero que opera en secreto como agente de la CIA. La vida que lleva en la ciudad es, a primera vista, envidiable, porque incluye un buen sueldo, un buen destino y una linda novia. Pero no tiene nada emocionante.
El punto en que cambian las cosas se da cuando le asignan un trabajo junto al agente veterano que interpreta John Travolta. Con él se mete en una investigación que lo enfrenta con terroristas pakistaníes, con la ciudad del título como escenario. Vale tomar en cuenta el punto de que tanto en ésta como en Búsqueda implacable, Besson se ocupó de poner como villanos principales a inmigrantes y no a los franceses, aunque haya algunos parisinos malos.
Luc Besson comentó en una entrevista con un medio francés que su aspiración era convertir esta película en una franquicia. John Travolta dijo que le entusiasmaba la idea de hacer otros filmes con títulos como Desde Londres con amor o Desde Praga con amor. Besson sabe de franquicias y de ventas de derechos a Estados Unidos. Con El transportador armó una serie de tres películas, con Taxi hizo 4 (y además vendió los derechos para las remakes en Estados Unidos). Con La femme Nikita logró otra franquicia ya que no sólo vendió los derechos para una remake en Hollywood sino también para dos series de televisión, la última de las cuales se estrena este año. Si hay algo que sabe es hacer negocios cinematográficos con sus propias creaciones.
Actor y familia
"Es imposible mantener un secreto", anuncia John Travolta desde la portada de su página oficial. A continuación anuncia que su esposa está nuevamente embarazada. Si bien la noticia es vieja, el texto del anuncio ha quedado fijo como noticia principal en la portada de la web. La razón de esto es que las desgracias familiares que enfrentó el actor el año pasado, cuando su hijo adolescente murió, trascendieron en todo el mundo. Durante un tiempo el actor se retiró con su familia, hasta que pudo retomar sus compromisos laborales.
Un director bajo el ala de Besson
El director Pierre Morel ha hecho su carrera en el cine bajo la tutela de Luc Besson. Recién este año podría dar un paso fuera de allí, porque supuestamente se hará cargo de dirigir la nueva versión de Duna, la novela de Frank Herbert que había sido llevada al cine por David Lynch.
Lo cierto es que el primer trabajo de Morell, que tiene 46, en el mundo del cine, fue como fotógrafo de El transportador, que tenía guión y producción de Besson. Lo mismo hizo, entre otras, con Arthur y los minimoys, película animada de Besson.
Su debut como director fue con Banlieu 13, o Distrito 13, que tenía también guión y producción de Besson. Su forma de filmar la acción, protagonizada por jóvenes que saltaban por las calles en un ambiente de ciencia ficción, le trajo prestigio y su trabajo más fuerte: la dirección de Búsqueda implacable. Este film, protagonizado por Liam Neeson, estalló en las boleterías y puso a Morell en la mira de Hollywood.
Protagonista sin límites
1
¿Qué le atrajo de esta película?
Como actor, lo primero que me atrae es qué puedo hacer con un personaje diferente a lo que alguien más pueda hacer con él. Éste es un personaje que escandaliza y me dio algo qué hacer como actor. Pude ser alguien diferente a mí mismo. Además, Luc Besson era atractivo porque es un excelente cineasta y escribió el guión. Pienso que el trabajo de Pierre (Morel, el director) fue atractivo porque demostró con unos cuantos films que podía hacer este tipo de película; todos estos elementos me atrajeron.
2
¿Ud. diría que es un actor que trata de romper los esquemas?
Supongo. Depende qué se considere es romper esquemas. En este caso, en lo personal para nada haría las cosas que hace mi personaje, pero eso no me quita el derecho a interpretar a alguien que sí rompe esquemas. Eso hice en Tiempos violentos, Swordfish: acceso autorizado y Contracara y muchas, muchas películas donde interpreto a gente medio falta de ética, pero ése es el privilegio que se tiene cuando uno es artista o actor.
3
¿Cómo sigue influyendo su formación de bailarín en su forma de actuar?
No podría hacer la mitad de las acrobacias que hago hoy si no supiera bailar porque se ven como bailarines. Es lo mismo que con la película de John Woo Contracara, quien hace acrobacias de ballet -cámara lenta y movimiento- y son bellas; violentas pero bellas. Creo que si no supiera bailar así las podría hacer, pero tal vez no serían ni tan fluidas ni tan interesantes.
4
¿Le gustó su nuevo corte de pelo?
Mucho. Es un look calvo y me permite mucha libertad estar calvo. Igual que en Tiempos violentos, este corte medio fuera de lo común hace que el personaje se sienta como eurotrash: un matón a sueldo de traficantes de heroína. Es muy importante porque el cine es un medio visual y todo lo que uno ve es lo que está en pantalla.
Al presentar el film en Los Angeles, el actor habló en rueda de prensa sobre su nuevo personaje