El cantante británico se declaró ayer culpable de conducir bajo la influencia de las drogas y de posesión de cannabis, en relación con un accidente ocurrido en julio. Por esto podría ser condenado a una pena de cárcel por una corte de Londres. Michael sólo habló brevemente para confirmar su identidad y declararse culpable de los cargos, pero su presencia en el tribunal de primera instancia de Highbury Corner (Norte), congregó a una nube de periodistas y fotógrafos. En espera de la sentencia, prevista para el próximo 14 de septiembre, el juez Robin McPhee le impuso a George Michael, 47 años, una prohibición provisional de conducir durante seis meses. Por el momento permanece en libertad bajo fianza y todas las posibilidades para la sentencia están abiertas.