Bloque

Desde su creación hasta la fecha, Urupabol -grupo regional conformado por Uruguay, Paraguay y Bolivia- ha sido poco más que una silla compartida en el BID. Es verdad que su fundación, en 1963, obedeció a la necesidad de conjuntar a los tres países en su gestión ante ese banco, pero más adelante cobró fuerza la idea de formar un bloque con las tres economías menores de la región, capaces de complementarse y de engendrar proyectos comunes.

Hace unos días, durante el encuentro en Asunción de los Presidentes Mujica, Lugo y Morales se habló de relanzarlo y de activar proyectos tales como el gasoducto y la hidrovía, ambos de gran relevancia para el desarrollo de los tres países.

Mujica añadió la posibilidad de construir un puerto de aguas profundas en nuestras costas oceánicas como una apertura al océano para Bolivia y Paraguay, idea que interesó a sus colegas.

El problema es que la historia de Urupabol demuestra que trabajó siempre a fuerza de impulsos esporádicos, pero carentes de continuidad lo que terminó por quitarle credibilidad a sus emprendimientos. Empero, ahora en Asunción se fijó un calendario de actividades por el cual próximamente se celebrarán en Uruguay reuniones de técnicos para propulsar los citados proyectos. Sin necesidad de crear más burocracia ni movilizar grandes recursos, las cancillerías pueden ir adelante en las materias propuestas y analizar su factibilidad. En estos tiempos de bloques regionales creados por razones de carácter político, Urupabol podría servir para promover obras de infraestructura que estimulen el desarrollo de los tres países que lo componen.

La duda es si podrá liberarse de su propia inercia.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar