Aunque el corte del puente binacional no ha vuelto, los asambleístas de Gualeguaychú siguen firmes con su objetivo de que algún día la planta de celulosa de UPM (ex Botnia) desaparezca de la zona fronteriza.
La reunión de ayer con el canciller argentino, Héctor Timerman, fue "bien" recibida en la Asamblea de Gualeguaychú, pero aún persisten dudas sobre si el acuerdo por el monitoreo, firmado por los presidentes de Uruguay y Argentina la semana pasada, será capaz de demostrar la ansiada contaminación -como alega ese grupo de argentinos- de la pastera de Fray Bentos.
"Se ve una luz al fondo del camino. Esperemos que la luz sea la que corresponde y no un engaño", afirmó a EL PAÍS digital el asambleísta Jorge Fritzler. "Hay que ver qué resultados da el acuerdo: si es suficiente para demostrar que Botnia contamina y pedir el desmantelamiento, lo vamos a aplaudir. Si no, seguiremos peleando", aseguró.
Según el dirigente ambiental, "hay que seguir siendo tolerantes con el gobierno" y "esperar avances concretos (…) El tema es la credibilidad que el gobierno (argentino) ha perdido por culpa del uruguayo, que siempre ha obstaculizado las negociaciones. Si lo que se habló ayer se cumple, creo que las cosas van bien", agregó.
Aún no está confirmado si volverá el piquete en Arroyo Verde, que bloqueó el puente General San Martín -principal paso fronterizo entre los dos países del Río de la Plata- durante más de tres años y medio. El 19 de junio pasado, la Asamblea decidió levantar el corte por 60 días, plazo otorgado para que los gobiernos acuerden los criterios de monitoreo del Río Uruguay y la planta de UPM.
El 19 de agosto, la Asamblea resolverá si vuelve a cortar la Ruta 136: votarán y la mayoría decidirá. Fritzler dijo "no tener respuesta" todavía sobre cuál puede ser el pronunciamiento. Sí expresó que para ellos "no es gracioso ni cómodo" realizar el bloqueo.
En cuanto al acuerdo por el monitoreo, el dirigente destacó que en el acuerdo ( ver texto ) se haya incluido el control del aire "por que no se encontraba establecido en la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay)", dijo.
Además, el documento firmado establece que "el número máximo de ingresos de control del Comité Científico (designado, con dos expertos de cada país) en cada establecimiento a monitorear será de hasta doce veces por año". Pero Fritzler afirmó que "si la ciencia considera que hay que entrar más veces, se lo va hacer las veces que sea necesario".
RELACIÓN. La reunión de ayer con el canciller Timerman tuvo inconvenientes para concretarse pero finalmente se llevó a cabo, pactando un nuevo encuentro para "dentro de 20 ó 30 días" en la Intendencia de Gualeguaychú, ratificó Fritzler.
"La relación con el gobierno no es mala, pero tampoco es excelente. Hay mucha duda y desconfianza de parte de la gente porque durante mucho tiempo no hubo solución", indicó el asambleísta.