MATÍAS CASTRO
Es el año 2005 y los "Repo men" son agentes que recuperan órganos implantados cuyos benefactores no pagaron a tiempo. El personaje de Jude Law es el mejor en el rubro, pero no quiere este trabajo y sueña con el balneario uruguayo.
La película, descrita como gore y ultraviolenta, se estrena en octubre en cines de Uruguay y en Estados Unidos acaba de ser estrenada en DVD y tiene la curiosidad de que en un mundo distópico, donde las grandes corporaciones se pueden comportar de forma cruel y ejecutiva, el ideal de refugio y tranquilidad esté en Punta del Este.
No hay dato cierto sobre por qué se incluyó esa idea en el guión. El director del film Miguel Sapochnick, un tipo poco conocido que no tenía experiencia previa en largometrajes y que cita a Paul Verhoeven como una de sus mayores influencias, no hizo nunca alusión al hecho. Y tampoco la hizo Eric García, el autor del guión y de la novela en la que se basa el film.
La historia es una ficción distópica, ya que se ambienta en una versión alternativa del año 2005, y muestra un mundo dominado por corporaciones. La que oficia como antagonista en esta película es la llamada The Union y ha perfeccionado la creación de órganos artificiales para implantar a gente que lo precisa. Los clientes deben pagar en cuotas por este servicio y cuando dejan de cumplir durante tres meses seguidos, se enfrentan a los "repo men". Estos agentes tienen la tarea de tomar por sorpresa al deudor, sedarlo y extirparle el órgano sin más precauciones que la anestesia. Y como es lógico, con procedimientos así muchos pacientes terminan por morirse.
"El género de la ciencia ficción nos da la oportunidad de mirar hacia dónde nos dirigimos o dónde estamos socialmente sin necesidad de mirar directamente en un espejo", había dicho Law, "es como poder juzgarnos a nosotros y a lo que estamos creando sin necesidad de mirarnos demasiado de cerca".
Eric García, quien a pesar de su apellido es completamente estadounidense, es un autor raro y con suerte despareja en sus adaptaciones. Su primera novela se llamó Anonymous Rex y dio pie a una saga sobre un detective que en realidad es un dinosaurio disfrazado de humano. Idea rara, si las hay, tuvo un breve coqueteo con la televisión cuando se filmó un piloto para una serie de televisión que llevaría el mismo título. Pero no hubo mucha suerte en el asunto porque solo se filmó eso. García tuvo más suerte con otra adaptación suya: Los tramposos. La dirección de Ridley Scott y actuación de Nicolas Cage ayudaron a darle un perfil más alto a una historia bastante menos rara.
"Cuando escribo para el cine, y especialmente cuando escribo algo de entretenimiento masivo, que es lo que mayormente hago", contó García en una entrevista con la web Flash Fiction, "siempre me apoyo sobre la estructura en tres actos para trabajar. Podés estar en contra de esa estructura en los argumentos del cine pero si mirás los últimos nominados al Oscar verás que todos respetan la estructura de tres actos. Y lo bueno que tiene es que es cómoda y que si como escritor seguís ese camino no tendrás que preocuparte de que tu narrativa se descarrile. Y así te da mayor energía para focalizarte en los personajes, que son el corazón y el alma de la obra".
Y los personajes de Repo men son interpretados por un elenco interesante. Jude Law es el protagonista, Forest Whitaker es su amigo y "repo man", Liev Schreiber es el jefe de ambos, John Leguisamo es un traficante de órganos y Alice Braga, de Ciudad de Dios y Depredadores, es la fugitiva y deudora que persigue Jude Law.
A pesar de tener actores de trayectoria, la película es casi como un esfuerzo independiente dentro de la industria ya que desde el comienzo fue armada a base de los empujones que le daban el guionista García y el director Sapochnick. Comenzó originalmente como un cuento breve de 1999 cuyo título remitía a Poe: El páncreas delator. La idea inicial fue adaptar ese cuento a largometraje, pero como el plan tardaba en completarse la novela se publicó en marzo del año pasado, cuando Whitaker y Law ya habían firmado para actuar hacía mucho tiempo. Una historia infrecuente para una ficción violenta y con bastante humor negro.
Whitaker y las peleas en cámara
Uno de los puntos que se ha destacado de esta película es la coreografía de sus secuencias de peleas cuerpo a cuerpo, además de la violencia y el humor negro de ciertos segmentos. Si bien se ocuparon dos coreógrafos a la hora de hacer esta planificación, una de las ayudas del film fue la presencia de Forest Whitaker, quien es desde hace años estudiante de artes marciales de filipinas. Muchos de estos conocimientos fueron aplicados por él en lo que se ve en pantalla. El actor de "El camino del samurai" comenzó a dedicarse a las artes marciales a los doce años, cuando se acercó a varios libros de filosofía oriental. "Con ellos me metí en las artes marciales, pero luego lo dejé por un tiempo largo y cambié de disciplina", contó en una entrevista. Y en este film, como no podía ser de otra manera, los coreógrafos que prepararon las peleas con los actores son japoneses.
Tres actores que la película destaca
Alice Braga
la brasileña del momento
Con 27 años y bastante tiempo de modelar y actuar en cine y televisión, la sobrina de Sonia Braga vive su mejor año en Hollywood. Además de ser la chica dura de "Depredadores" estuvo en este film como una cantante perseguida por sus muchos órganos artificiales.
Liev Schreiber
popularidad ganada
Actor, director y guionista de larga trayectoria, Schreiber ha hecho mayormente papeles secundarios pero se ha vuelto más popular ante el público joven desde hace un par de años. En este film interpreta al director de la siniestra corporación que implanta órganos artificiales.
John Leguisamo
latino sin remedio
Acento, apellido y convenciones de Hollywood han encerrado a Leguisamo en una variedad limitada de papeles, aunque con algunas afortunadas excepciones. En "Repo men" es un traficante ilegal de órganos en un mundo ficticio donde valen más que en el real.