MARÍA EUGENIA LIMA
Un filántropo anónimo facilitó el dinero para que el programa "Cuenta quien cuenta" en Paysandú siga con su trabajo de incentivo a la lectura en familia. Y este año el Ministerio de Educación empezó a estimular a niños menores de 5 años a leer.
El programa de alfabetización con la familia "Cuenta Quien Cuenta" fue creado y es aplicado desde el año pasado por las docentes sanduceras Mabel De Agostini y María Noel Guidali. El programa "consiste en concebir al proceso de alfabetización de los niños como un elemento central de su proceso de socialización y por eso necesita del involucramiento del conjunto de la comunidad y de su familia", explican las docentes.
En 2009 el programa se desarrolló en los nueve Centros Comunitarios de Educación Infantil (CAIF) de Paysandú, en las localidades rurales Orgoroso y Chapicuy, a través de la coordinación con el Centro MEC y un Farol Comunitario del barrio Curupí. Hasta el momento han participado más de 500 familias y el programa impactó en más de 1.500 niños de 0 a 6 años.
Las docentes concurren a los distintos lugares con 10 cuentos, "cada uno fue seleccionado para abordar una temática importante en la familia, como la resolución de conflictos, la diversidad, el tema de género, la identidad, la comunicación entre padres e hijos. Son temáticas que discuten entre adultos entonces fortalecen las redes entre vecinos", contó Guidali.
El año pasado, el programa fue preseleccionado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) entre más de 800 proyectos presentados para participar entre 13 finalistas de la V Feria de Experiencias de Innovación Social, efectuada entre el 13 y el 19 de noviembre en Guatemala. Finalmente "Cuenta quien cuenta" no obtuvo el premio en dinero para poder seguir con la iniciativa en otros puntos del departamento de Paysandú.
Fue así que las docentes recibieron una llamada del intermediario de una persona que quería facilitar los fondos para llevar adelante el emprendimiento durante este año. Guidali contó que esta persona les pidió que le dijeran una cifra y que abrieran una cuenta en el Banco, y así fue que el dinero llegó a sus manos. "Más allá del hecho puntual de recibir el apoyo económico, nos llena de alegría saber que convivimos en este país con gente sensible y comprometida con colaborar a que existan menos desigualdades entre los ciudadanos", afirman las maestras.
Con ese dinero empezaron a trabajar en marzo. Y Guidali cree que les alcanzará para desarrollar también el programa en los primeros dos o tres meses de 2011.
A principios de 2010 comenzaron el "Cuenta quien cuenta" en los tres centros suburbanos de Aldeas Infantiles en Paysandú. "Y ahora en la localidad de Cerro Chato vamos a trabajar en el centro de Aldeas Infantiles y en Gallinal en el Centro MEC, en el CAIF `Las naranjitas verdes` e invitamos a las clases de inicial 5 y de primero de la escuela 110", informó Guidali. En los centros suburbanos trabajarán con 32 familias, y unas 50 familias en Gallinal.
Las docentes están dos horas con las familias. "Hay un 36% de los adultos con los que trabajan que no terminó Primaria. Entonces lo que se trata es en la primera media hora, a través de estrategias y de juegos, acercar a los adultos a la lectura en general y después se pasa a la lectura del cuento", explicó.
En abril comenzaron una evaluación de 16 niños de primer año de cuatro escuelas del medio rural y suburbano para saber si el programa los va a ayudar en su desarrollo escolar. Seleccionaron a cuatro niños de cada escuela que participaron en el programa y cuatro que no. Los primeros indicios del estudio indican que los niños que formaron parte del programa "están mejor posicionados", dijo Guidali.
MINISTERIO. El 20 de mayo pasado, el Área de Primera Infancia del Ministerio de Educación entregó cajas con libros a 50 centros de educación inicial privados de Montevideo, son publicaciones de pintores nacionales, libros de cuentos, con adivinanzas, entre otros.
El proyecto también implica la realización de cinco jornadas en las que participan educadores de cada centro, allí se habla sobre "los recursos y las estrategias para utilizar el material de la caja, una idea de cómo trabajar el contenido de la caja con la familia, que no sólo quede como valor para el centro, porque se pretende usar la lectura como una herramienta democratizadora", afirmó Yolanda Etcheverría, supervisora del Área de Primera Infancia.
La cifra
50 centros de educación inicial privados de Montevideo recibieron cajas con libros del Área de Primera Infancia del MEC.
CÓMO ACERCAR A LOS NIÑOS A LOS LIBROS
Hay muchas formas de incentivar la lectura en niños menores de 5 años, indicó Yolanda Etcheverría, supervisora del Área de Primera Infancia del Ministerio de Educación (MEC). "El tema es acercarle desde bebé un libro al niño o leérselo. El niño lo explora, va reconociendo texturas, sólo con que reconozca las imágenes ya se lo incentiva", agregó. Contó que si el educador o los padres "sientan al niño en el regazo y se les lee puede disfrutar del pasaje de las páginas, el sólo contacto afectivo, el timbre de la voz, todo eso es parte de la lectura. A través de los libros pueden entender la riqueza del lenguaje, el ritmo que tiene la palabra, que con la palabra también se puede jugar, las lecturas hechas con gusto y placer ayudan al desarrollo afectivo y emocional. Es una tarea un poco impostergable de los educadores y de la familia porque esto les abre horizontes a los niños", aseguró. En la selección de los libros de las cajas entregadas a los centros, el MEC "trató que hubiera variedad, que fueran de buena calidad, que tuvieran láminas significativas para ellos, que fueran agradables al tacto, con colores brillantes, otros que están escritos en pequeños capítulos y día a día le vas leyendo un tramo", indicó.