Desde el año pasado se sabía que el Gobierno Departamental de Maldonado no contaba con recursos a partir del mes de marzo, para pagar los sueldos de los funcionarios ni las deudas con sus proveedores. Ese rumor se vino a confirmar hace pocas semanas cuando el reelecto titular de la Comuna solicitó a la Junta Departamental se le autorizara a contratar un préstamo para poder pagar sus obligaciones, lo que fue aprobado incluso con el voto de la oposición.
Resulta por lo tanto asombroso que al asumir el cargo, el titular de la Comuna dispusiera un organigrama creando veinte nuevos cargos de particular confianza, que se agregaron a los ya existentes.
La señales no son claras, más bien contradictorias: hace un mes no tenía plata y ahora parece que sobra.