LAUREANO BUTTENBENDER
El sector lanero está atravesando por una poszafra "radical", con pocas operaciones por el textil y con una fuerte demanda industrial, sobre todo para lanas Corriedale.
El directivo de la Unión de Consignatarios Laneros y de la Cámara Mercantil, Gonzalo Barriola, dijo a El País que en este momento hay lana disponible que, cuando se vende, se vende bien. Agregó que hay necesidad de lana con mucha presión de compra, principalmente por parte de dos industrias.
"Todavía no comenzaron las esquilas y lo poco que hay cosechado no se va a vender hasta que no se vea una mejor consolidación del mercado", estimó el operador.
En cuanto a los precios, Barriola explicó que en este momento la necesidad manda en el mercado y lo que se premia es la disponibilidad por sobre la finura. "La necesidad industrial en este momento pasa por un Corriedale de 28,5 micras", dijo Barriola.
En lo internacional, y particularmente en Australia, Barriola entiende que el panorama es muy bueno. "Si no ocurre nada extraordinario en cuanto a las diferentes monedas y, si bien aún hay pocos negocios, la perspectiva es buena", analizó el operador. Agregó que hay menos lana en el mundo, por lo que es de esperar que el negocio lanero esté bien y, sobre los mismos fundamentos, también lo es para la carne ovina.
En cuanto a los precios que se están pagando actualmente en el mercado interno, precisó que para finuras Corriedale varían entre US$ 2,3 y US$ 2,5 el kilo, mientras que para lanas finas hay menos operaciones.
Por otra parte, está llegando lana del exterior para cubrir la capacidad ociosa de la industria, que no llega a ser abastecida por la producción local. Barriola dijo que está llegando lana importada de Perú, de Argentina, de Brasil, de Alemania y de Inglaterra. "De 30 millones de kilos que produce Uruguay, 20 millones entran importados", subrayó el operador.
El diario ABC, de Asunción del Paraguay, informó que en 30 días aproximadamente se estaría concretando la primera exportación de lana paraguaya con destino a Uruguay.
Se trata de un primer envío de unos 15.000 kilos que se realizaría a través de Argentina o Brasil. Por otra parte, también se informa de la posibilidad de que en la próxima carga se pueda enviar también cueros ovinos hacia Uruguay.