NUEVA ORLEANS / MÉXICO | AFP Y AP
La tormenta tropical Alex, que se convertirá en huracán en las próximas horas, ya dejó un muerto en México y pone en riesgo las operaciones de limpieza y recuperación de petróleo tras el derrame de BP.
Con vientos de 110 km/h y fuerte oleaje, la tormenta se desplaza por el Golfo de México al suroeste del gigantesco vertido de petróleo, provocado por la compañía británica BP, que se extiende frente a las costas estadounidenses de Luisiana, Alabama, Misisipi y Florida.
Si bien el Centro estadounidense de Huracanes (NHC) afirma que el ciclón se mantendrá a distancia de la marea negra, sus vientos afectan ya las tareas de recuperación y limpieza en la región, en medio del peor desastre petrolífero de la historia estadounidense, que afecta duramente las actividades pesqueras y turísticas, vitales para la región.
"Parte de las operaciones de recuperación del petróleo en la superficie del agua no puede desarrollarse cuando el mar está bravo", se justificó un portavoz de BP, Robert Wine.
"Vamos a tener que parar los preparativos para el `Helix Producer`", indicó por su parte el almirante Thad Allen, que supervisa las operaciones de limpieza petrolera, en referencia al buque que debía aumentar la capacidad de recuperación del crudo que se escapa del pozo ubicado a 1.500 metros bajo el nivel del mar.
En la actualidad se recuperan del mar 25.000 barriles de petróleo diarios, en tanto que se estiman entre 30.000 y 60.000 barriles/día los que se derraman en el mar. El Helix Producer debería permitir recuperar un total de 40.000 a 50.000 barriles por día de aquí a principios de julio.
Si los vientos llegaran a superar los 70 km/h en la zona de la marea negra, los barcos que participan en las operaciones de recuperación del petróleo tendrían que dejar la zona, advirtió Allen.
En este caso, las operaciones podrían quedar suspendidas por dos semanas, o sea el tiempo necesario para "desarmar las instalaciones, ponerlas a salvo, volver a traer y armarlas", lo cual podría llevar a aplazar hasta septiembre el completar la perforación de los pozos de derivación destinados a detener definitivamente la fuga, agregó.
Por otra parte la costa este mexicana está bajo advertencia entre la boca del Río Grande y la ciudad de La Cruz. Y desde el sur de Bahía Baffin y la boca del Río Grande en el estado de Texas, dijo el organismo. Asimismo, el gobierno mexicano emitió una alerta de tormenta tropical al sur de La Cruz y hasta Cabo Rojo.
En el estado de Oaxaca se reportó la muerte de una mujer de 23 años al caer un muro, por efecto de las precipitaciones.
Las lluvias de Alex podrían provocar una acumulación de agua de hasta 300 mm en sectores del noreste de México y el sur de Texas. Las torrenciales lluvias y los deslaves causados por Alex dejaron ya una decena de muertos en El Salvador, Nicaragua y Guatemala, e inundaciones en América Central y México.
En el estado de Tamaulipas (noreste), las autoridades de Protección Civil señalaron que se mantienen en alerta. "Hemos sido notificados de los efectos que puede generar Alex en Tamaulipas y todo el personal de rescate y prevención de los 43 municipios nos encontramos en alerta", explicó Ernesto Rivera, titular de Protección Civil en la ciudad de Nuevo Laredo, fronteriza con Texas.
Las autoridades texanas, también en alerta, preparaban albergues de emergencia y distribuían bolsas de arena.
La temporada de huracanes va de junio a noviembre.