Si faltaba algún simbolismo a este histórico fin del bloqueo, ese detalle lo aportó Atilio Carrozo, el padre de Evangelina, ex reina del Carnaval de Gualeguaychú y acaso una de las figuras más mediáticas en la causa contra Botnia y pro piquete.
Con el fin del corte, Atilio volvió a tener actividad en la cabecera del puente San Martín, y estaba "muy contento" por ello. Es funcionario de la barrera sanitaria argentina (Senasa) desde hace 40 años y se encarga de revisar los baúles de los coches que pasan rumbo a su país y evitar que se ingrese carne, vegetales o frutas.
"Es una medida acertada que liberen el puente y que ahora el monitoreo se haga en conjunto", reflexionó sobre el levantamiento del piquete, y no paraba de contar las anécdotas de su trabajo en la frontera, que tras tantos años de bloqueo no se renovaban. "Va a ser un reencuentro hermoso. Antes por acá pasaban tres mil o cuatro mil autos", recordó. "Esto en marcha, es un primor", acotó. Sobre la participación de su hija en la causa anti Botnia sólo evocó dos cosas: cómo la miraron los mandatarios de todos los países durante su protesta semidesnuda en Viena y el miedo que sintió porque le pasara algo.
"No estaba tan celoso, estaba miedoso", apuntó, soportando los gritos de "suegro, suegro" de más de un conocido.
Evangelina saltó a la fama en marzo de 2006, cuando irrumpió en bikini ante unos 60 jefes de Estado y de Gobierno en la IV Cumbre de la Unión Europea-América Latina y Caribe en Viena, con una pancarta contra la instalación de Botnia en Fray Bentos. Entre los presidentes de esa cumbre, estaban Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez.
Esa aparición le valió a Carrozo la portada de diarios y una invitación para participar del programa Video Match de Marcelo Tinelli.