EDUARDO BARRENECHE
Cuatro menores del Hogar Piedras simularon tres tentativas de fuga masiva para distraer a la guardia policial y permitir que "El Ricky" se fugara. El INAU y la Policía investigan cómo el menor burló el doble cerco de seguridad policial.
"El Ricky" es un joven de 16 años que lidera una banda de menores de Malvín Norte. Tiene seis expedientes judiciales abiertos por delitos violentos y no cumplió ninguna condena porque se fugó cada vez que lo derivaron a la Colonia Berro. En cada fuga, el procedimiento judicial se detiene.
La Policía atribuye a "El Ricky" los sangrientos atracos cometidos contra pizzerías y restaurantes efectuados en los últimos meses, entre ellos el del restobar "Gazpacho" de la Unión y La Pasiva de Pando.
Según fuentes policiales, la fuga de "El Ricky" ocurrió a las 14 horas del miércoles 16. Pese a que no se conocen los detalles de la misma, la Policía de Canelones supone que "El Ricky" huyó por una parte del tejido que está debilitado mientras un grupo de internos se colgaban en los vallados de otro extremo de la cerca perimetral con el objetivo de distraer a la guardia.
El Hogar Piedras posee dos vallados. Luego de pasar el segundo, los adolescentes infractores pueden escaparse sin problemas, ya que tienen posibilidades de esconderse en los montes que rodean la Colonia Berro. Si la fuga es detectada enseguida, la Policía activa un procedimiento policial que "aísla" la Colonia Berro. Muchos adolescentes fueron capturados en los alrededores de Suárez o cuando caminaban por las rutas rumbo a Montevideo.
Según las fuentes policiales, los menores aplicaron el mecanismo de la distracción en tres oportunidades colgándose de los vallados. En uno de los casos, un policía sospechó que algo raro ocurría y se dirigió al otro extremo del cerco perimetral, que había quedado desguarnecido. Allí observó que un menor, que ya había pasado el primer vallado, intentaba traspasar el segundo. El agente logró detenerlo.
Las fuentes señalaron que las autoridades policiales de Canelones estiman que "El Ricky" logró pasar por el tejido antes del menor que fue capturado en su fuga.
MEDIDAS. El gerente del Semeji -ex Interj-, Jorge Jouroff reconoció que son comunes las fugas de los hogares abiertos pero indicó que, en el caso de "El Ricky" se trató de un escape de un hogar cerrado. Es decir, de un centro que cuenta con horarios restringidos de patio, una reja perimetral y garitas policiales en las entradas y en los extremos del cerco. "En los lugares cerrados se supone que hay contención por parte de nuestros funcionarios y que hay guardia policial perimetral", indicó Jouroff a El País.
Las autoridades del Semeji -repartición que nuclea a los hogares de Montevideo y Colonia Berro- resolvieron tras la fuga formar una comisión investigadora que analiza lo que ocurrió junto con las autoridades de la Colonia Berro. "Se está viendo lo que pasó en lo que respecta a la labor de nuestros funcionarios. La Policía de Canelones -me consta porque lo estuvimos hablando extensamente ayer (por el jueves 17)- está haciendo lo mismo con respecto a la labor de los funcionarios policiales", dijo Jouroff.
A su juicio, "es evidente que hubo una falla" en el sistema de seguridad del Hogar Piedras.
Consultado sobre el hecho de que los policías no estaban en las garitas en el momento de la fuga, Jouroff declinó referirse sobre ese punto. "Preferiría no hablar hasta tanto no este terminada la investigación. Reconocemos que hubo una falla no solo del Semeji, porque los funcionarios están adentro del centro. Afuera está la guardia policial. Evidentemente los menores se ingeniaron para burlar ambas cosas", dijo el jerarca del INAU.
Preguntado acerca de si presumía que había complicidad de funcionarios en la fuga de "El Ricky", Jouroff tampoco quiso pronunciarse sobre este punto.
Consultado sobre que el 23 de mayo -menos de un mes atrás- "El Ricky" se fugó del Hogar Piedras junto con cinco menores después de estar solo dos días internado, Jouroff respondió que ese escape tiene "otras características" que la fuga de hace dos días."Esta fuga es más complicada. Hablaremos después que termine la investigadora", dijo.
El director del INAU, Jorge Ferrando, indicó que se han realizado investigaciones administrativas que arrojaron sumarios a funcionarios por negligencias en situaciones de fugas. En este momento, los asesores legales del sindicato del INAU (Suinau) defienden a 30 funcionarios, quienes enfrentan sumarios por negligencias u omisiones que generaron fugas de menores internados.
PROBLEMAS. El vocero de la Suprema Corte de Justicia Raúl Oxandabarat dijo a El País que el INAU no brinda contención a los menores. "Está claro que algo está fallando. La responsabilidad de la fuga es administrativa", advirtió.
El lunes 7, los cuatro jueces de Menores intimaron al INAU a que retenga a los adolescentes que son enviados por los magistrados con medidas privativas de libertad.
El juez de Menores, Gustavo Morales, afirmó a El País que este tipo de situaciones "repercute" en todo el sistema, ya que los adolescentes bajo regímenes semiabiertos se preguntan si vale la pena cumplirlos porque los jóvenes rapiñeros caminan por las calles mientras que ellos deben obedecer determinados controles.
El también juez Washington Balliva indicó que, en cinco años, presentó tres informes a la Suprema Corte de Justicia sobre que el INAU no brinda contención a los menores internados con medidas privativas de libertad.
Reconoció que los programas educativos que implementa el Instituto con los adolescentes más dóciles sí funcionan en la Colonia Berro.
Por su parte el fiscal de Menores Gustavo Zubía señaló que la falta de contención del INAU genera "una recarga" del sistema judicial. "Los expedientes se van acumulando. Además, la internación en un hogar es una medida sancionatoria que no se cumple", advirtió. (Producción: Patricia Mango)
Locales en sociedad con privados
El nuevo Directorio del INAU elabora el próximo presupuesto del organismo que incluirá la construcción de nuevos hogares y la contratación de más personal. Una de los mecanismos a estudio es utilizar la asociación con privados para construir más centros. Se trata de una modalidad que pretende usar el Ministerio del Interior para edificar más cárceles que también se extendería al INAU.
Según la Policía de Montevideo, el Instituto no retiene a unos 300 menores que son los que generan el aumento delictivo (25%) ocurrido en los primeros cuatro meses de este año en comparación con el mismo período del 2009. "Es evidente que Semeji -ex Interj- necesita nuevos locales. Y personal más capacitado", dijo a El País el gerente de esa unidad del INAU, Jorge Jouroff.
La intención de Jouroff es rediseñar el Semeji -repartición que nuclea a todos los hogares- adecuándolo a la mayor demanda. "Se construirá nuevos hogares cerrados. También habrá un conjunto de hogares semiabiertos con mayor cantidad de plazas", dijo.