Alrededor de US$ 60 millones solicitará el Congreso de Intendentes al gobierno central para financiar los gastos de las 89 alcaldías, la caminería social y el gasto social que realizan los municipios en distintos departamentos. "El piso de la negociación será el mismo presupuesto que hace cinco años", dijo a El País el intendente de Rivera, Vilibaldo Rodríguez.
Una comisión del Congreso de Intendentes elaboró ayer un borrador de lo que pretenden los jefes comunales, ya que en breve se reunirá con el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y con el director de la OPP, Gabriel Frugoni. Además de las partidas para la instalación de los municipios (un costo nuevo que tendrán las intendencias), el Congreso de Intendentes pretende un aumento por el gasto de la caminería rural y forestal porque aumentó el deterioro de estas carreteras por la suba de la producción forestal generada por la puesta en funcionamiento de Botnia.
Las partidas para las intendencias se calculan en función del Producto Bruto Interno (PBI) generado por el interior del país. "Este ha aumentado en comparación con 1999 cuando se elaboró el anterior presupuesto quinquenal. Se creó Botnia y hubo una mejora de la producción ganadera y de la agricultura", dijo Rodríguez.
Ayer la Comisión del Congreso de Intendentes discutía solicitar al gobierno alrededor de US$ 12.359 por mes para las 89 alcaldías. Ello representa cerca de un millón de dólares anuales. El cálculo estima que cada alcalde percibirá un salario mensual equivalente a US$ 2.500.
Según Rodríguez, se encendió una luz amarilla en las negociaciones con el gobierno para exigir más fondos para el desarrollo municipal: la crisis europea puede repercutir en las recaudaciones del país en los próximos dos años.