Hamas desafía y afianza su poder en gaza

Tensión en Medio Oriente. El bloqueo de Israel no logró debilitar al grupo extremista Por túneles entran abundantes suministros, aunque hay carencias En la Franja impera un régimen de terror | Tensión en Medio Oriente. Cuantiosos recursos del contrabando para Hamas Brigadas extremistas que combatían a Israel manejan la seguridad Nuevos cuadros sospechan de palestinos y extranjeros | w Netanyahu afirma que frena flujo de armas al terrorismo

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GAZA Y JERUSALÉN | THE ECONOMIST

Después del ataque a la flotilla, no sólo Israel, sino también Estados Unidos y otros países de Occidente que ayudaron a aislar a Gaza para combatir a Hamas, están bajo presión para repensar la eficacia del bloqueo. Hamas logró afianzar su poder.

Israel no tiene la exclusiva responsabilidad, puntualizó el Gupo Internacional de Crisis, un centro de análisis político, económico y social. "Durante años, muchos en la comunidad internacional han actuado en concurrencia con una política destinada a aislar a Gaza en la esperanza de debilitar a Hamas. Esa política es moralmente consternante y políticamente contraproducente. Ha dañado a los habitantes de Gaza sin aliviar el control de Hamas".

Esa política comenzó pocas semanas después de que Israel se retiró de Gaza, en 2005. Al comienzo, Estados Unidos intentó mantener los portones abiertos, ayudando a concretar un Acuerdo de Movimiento y Acceso, por el cual Israel permitiría la exportaciones a cientos de camiones de producción granjera por día, convoyes regulares de ómnibus desde la Margen Occidental del Jordán y la apertura de un cruce con control palestino, hacia Egipto, en Rafah. Pero, el acuerdo sólo estuvo en el papel. Después de solo un año, las exportaciones de Gaza se situaron en apenas el 8% del volumen acordado, Rafah fue cerrado y los ómnibus nunca llegaron. Una vez que la franja estuvo bajo el control total de Hamas, Israel lo declaró entidad hostil y previno el movimiento desde y hacia ese territorio.

Inicialmente Hamas y otros grupos militantes, ebrios por su autoproclamado éxito al obligar a Israel a irse, buscaron salir peleando con proyectiles. El número de cohetes que hizo impacto en Israel creció de 281 en 2004 a 1.750 en 2008, y su alcance se amplió desde unos pocos kilómetros hasta alcanzar las afueras de Tel Aviv. Pero, aguijoneado por la ferocidad de la represalia israelí -la más letal fue la guerra de enero de 2009-, Hamas contuvo su fuego y obligó a otros a hacer lo mismo. En lo que ha transcurrido de este año, 34 cohetes cayeron sobre Israel, ninguno de los cuales fue lanzado por Hamas.

En cambio, Hamas ha canalizado su energía hacia el interior. El sitio le ha dado mano libre para acomodar el territorio de 40 kilómetros por 10 kilómetros. Adornan la lucha por sobrevivir con la misma terminología que usaron en otros tiempos para combatir a Israel. Para asegurar los abastecimientos, crearon una "economía de la resistencia", supervisando el cavado de una compleja red de túneles que serpentea bajo la frontera de Gaza con Egipto.

Al comienzo, esa economía no logró satisfacer las necesidades de los habitantes, pero hoy, como consecuencia de esos túneles, los escaparates de los comercios de Gaza están desbordantes de bienes que muchas veces llegan más barato y más rápido que cuando Israel abrió los portones. Se han reparado caminos y construido vivienda. Contrariamente a lo que ha ocurrido en otros lugares con las reparaciones posteriores a una guerra, en Gaza, la reconstrucción es por acción interna. Atadas por sus propias restricciones que les impiden comprar bienes de contrabando, Naciones Unidas y otras agencias internacionales se borraron del esfuerzo de reparación.

Las agencias humanitarias, con un ojo en el financiamiento externo, lamentan la falta de desarrollo. Pero, sus índices pierden el centro del tema. Gaza se está volviendo a desarrollar y Hamas está haciendo una sociedad a su imagen y semejanza. Enormes cantidades de bienes pasan a través de los túneles cada año, creando una nueva economía, de la que Hamas obtiene una atractiva parte de las ganancias para financiar su dominio.

Una bien aceitada burocracia coordina el esfuerzo. Con la finalidad de financiar su presupuesto anual de US$ 500 millones, el gobierno de Hamas ha instituido un efectivo régimen impositivo, cobrando impuestos a las importaciones que llegan a través de los túneles, incluyendo cigarrillo, nafta, ropa y pan. Las autoridades afirman que tiene autosuficiencia en melones y cebollas y que el precio de los huevo cayó a la mitad en la Margen Occidental. Debido a que la pesca está restringida en los mares por la Armada de Israel, Hama abre granjas de peces en los antiguos asentamientos israelíes. Las instituciones creadas por Hamas publican online resúmenes de las directivas del gobierno, los resultados de exámenes para entrar a la administración pública (dice que se basan en el mérito y no en la fidelidad a una facción) y envían mensajes con horarios de ómnibus y creces fronterizos, a los pocos con suerte que tienen autorización para viajar a Egipto.

TEMOR. Lo más dañino para los habitantes de Gaza es que el sitio también ha derivado en mayor control. La estructura de seguridad interna de Hamas, dirigida por las brigadas de Ezz al-Din al-Qassam, que en otros tiempos fueron desplegadas contra Israel, aplica códigos con anteojeras para manejar a la sociedad. Eso ha creado estabilidad, pero al precio de tener un reino de temor. Cuando islamistas rivales reprobaron el dominio de Hamas en Rafah, los militantes tomaron por asalto la mezquita y mataron a los fieles. Cuando izquierdistas protestaron que los incrementos de impuestos golpearon a un pueblo que está con pesada carga por el sitio, fueron arrastrados a la cárcel. Fue reimplantada la pena de muerte. Las fuerzas de Hamas han arrasado los hogares de habitantes de Gaza que se habían mudado sin autorización a tierras de los antiguos asentamientos. Una cultura política que prosperaba fue reducida a un estado de una sola facción.

Al frente de las instituciones está una nueva generación de cuadros de Hamas con alta motivación, quienes contrariamente a sus mayores, no estudiaron en el exterior y, con su estrecho horizonte y mentalidad de sitio, sospechan de los palestinos y extranjeros. Han surgido tensiones con una generación de más edad, incluyendo al primer ministro, Ismail Haniyeh, quien después de un ataque a los campamentos de ONU de verano, imploró por tolerancia.

Unos pocos integrantes de la vieja guardia de Hamas, educados en Moscu y Damasco, advirtieron que, debido a su hambre de poder, el movimiento corre el riesgo de traicionar sus principios religiosos. Se han hecho oídos sordos a sus súplicas. La segunda generación de Hamas -los treintañeros, que han vivido siempre bajo la ocupación- disfrutan de la autoridad de los cargos, pero carecen de una visión clara de lo que tienen intención de hacer con el poder.

DUDAS. Abrir las fronteras para permitir que los habitantes de Gaza viajen nuevamente y dejar que entren otras influencias, podría penetrar ese absolutismo desencadenado. Pero, muy pocos entre los que definen las políticas internacionales, parecen saber qué hacer y cómo hacerlo. La Autoridad Palestina en la MArgen Occidental, respaldada por Occidente, ha competido en un concurso de belleza con sus rivales de Hamas. Mucho siguen renuentes a mejorar la suerte de Gaza. Egipto desconfía de otro vecino islamista (Sudán es suficiente dolor de cabeza). Para ISrael, el sitio no logró liberar al soldado secuestrado, Gilad Shalit, ni que los habitantes de Gaza ante las penurias se sublevaran contra Hamas, pero ha ganado el premio más valioso de una estructura política palestina dividida.

A la luz del clamor internacional, Israel y Egipto tomaron medidas temporarias para aliviar el cierre de la zona. Pero, se necesita otra válvula de escape. Hay varias maneras de hacerlo, aunque tienen sus aspectos en contra.

Hamas prefiere que se abra el paso de Rafah, en la frontera con Egipto, para puerta al mundo islamista.

La cifra

600 Como mínimo son las toneladas de armas para Hamas interceptadas en barcos con destino a Gaza, denunció el gobierno de Israel.

Dos amigos de EE.UU. se han desequilibrado y urge ayudarlos

THOMAS L. FRIEDMAN | Como amigo tanto de Turquía como de Israel, ha sido toda una agonía ver el desastroso choque entre comandos de la Armada israelí y una flotilla de activistas "humanitarios" que buscan romper el bloqueo israelí de Gaza. En lo personal, pienso que tanto Israel como Turquía se han desequilibrado en estos tiempos, y es la tarea de EE.UU. ayudarles para que vuelvan, de inmediato, a su centro.

He tenido una debilidad por Turquía desde hace ya largo tiempo. En una ocasión, incluso argumenté que si la UE no quería admitir a Turquía, nosotros deberíamos invitar a Turquía a sumarse al TNLC (Tratado Norteamericano de Libre Comercio). ¿Por qué? Porque creo que tiene importancia que Turquía sea un puente o una zanja entre el Occidente judeocristiano y Oriente, árabe y musulmán. La participación de Turquía para equilibrar e interpretar a Oriente y Occidente es uno de los puntos decisivos que mantiene al mundo estable.

Ha sido doloroso oír al mismo Primer Ministro Erdogan en años recientes criticando con dureza y públicamente, incluso con mayor vehemencia, a Israel a causa del trato que les da a los palestinos en Gaza. Muchos consideran que esto es una forma en que Turquía apunta a integrarse al mundo musulmán tras haber sido rechazado por la UE. Yo no tengo problema alguno con que Turquía o grupos humanitarios critiquen vocalmente a Israel. Sin embargo, si me crea un gran problema que la gente se agite a grado tal por las acciones de Israel en Gaza pero se muestre impasible ante la participación de Siria en el asesinato del primer ministro de Líbano, ante los asesinatos de sus propios ciudadanos por parte del régimen iraní, los cuales se manifestaban por el derecho a que sus votos fueran contados, ante atacantes suicidas de fe musulmana que asesinaron a casi 100 musulmán ahmadi en mezquitas de Pakistán, así como ante pistoleros de Hamas que destruyeron un campamento de ONU en Gaza.

Esa inquietud por Gaza y el bloqueo de Israel está tan fuera de balance con estos otros horrendos casos en la región que no causa sorpresa que los israelíes lo descarten por considerarlo un suceso motivado por el odio; no el consejo de amigos. Turquía tiene una participación única a desempeñar en la vinculación de Oriente y Occidente. Si Turquía se inclina demasiado hacia Oriente, pudiera volverse más popular en algunos países árabes, pero terminaría perdiendo mucha de su relevancia estratégica y, lo que es más importante, su papel histórico como un país que puede ser musulmán, moderno y democrático; con buenas relaciones tanto con Israel como los árabes. Una vez que pase esta crisis, necesita recuperar el equilibrio.

Lo mismo va para Israel. Indudablemente, esta flotilla fue una trampa. Los servicios de inteligencia de Israel no lograron apreciar plenamente quién estaba en el barco, y los dirigentes israelíes ciertamente no llegaron a pensar más creativamente con respecto a cómo podían evitar el mismísimo choque violento que buscaba la gente que quería interrumpir el bloqueo. Pero, al mismo tiempo, el bloque parcial de Israel sobre Hamas y Gaza ha estado vigente desde hace cuatro años, aproximadamente. Con seguridad no todo es responsabilidad de Israel, dada la negativa de Hamas a reconocer a Israel o previos acuerdos de paz, así como sus propios ataques con misiles en contra de Israel.

Sin embargo, con certeza sé lo siguiente: está en el interés de Israel, y por mucho, traer a la mesa más imaginación diplomática y energía para ponerle fin a este asedio de Gaza. Este es un momento crucial. Dos de los mejores amigos de EE.UU. están desequilibrados y enfurecidos, apretándose el cuello. Hay que actuar con rapidez para llevarlos de nuevo al centro, antes que esto salga de control. THE NEW YORK TIMES

Bloqueo: occidente e Israel discrepan

NUEVA YORK | El gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu insiste que todo enfoque sobre el bloqueo a Gaza debe tener en consideración tres factores: la seguridad de Israel; la necesidad de impedir cualquier beneficio a Hamas, el grupo islamista que manda en Gaza; y el secuestro hace 4 años de un soldado israelí, el sargento Gilad Shalit, quien está ne poder de Hamas. Desde el fallido asalto que derivó en la muerte de nueve militantes en un barco, el pasado lunes, el gobierno israelí dijo que el bloqueo es necesario para frenar el pasaje clandestino de armas y combatientes auspiciados por Irán.

Israel retiró a sus soldados y colonos de Gaza hace cinco años, pero después que Hamas, que rechaza la existencia de Israel, ganó las elecciones legislativas en 2006, Israel redujo el volumen de bienes permitidos en Gaza. Cuando Shalit fue secuestrado, el comercio se redujo áun más.

Un año después, Hamas expulsó de Gaza a la Autoridad Palestina dominada por Fatah, lo que llevó a Israel a reducir los envíos a alimentos esenciales, y suministros humanitarios y médicos.

Hamas se niega a reconocer el derecho de Israel a existir, a renunciar a la violencia o aceptar los acuerdos firmados entre Israel y la Autoridad Palestina. El Cuarteto, integrado por Estados Unidos, Rusia, Uniópn europea y Naciones Unidas, ha indicaron que no tratará con Hamas, mientras ésta nop acepte esos requisitos.

Pero, las potencias mundial muestras creciente desilusión con el bloqueo y señalan que ha causado demasiado sufrimiento en Gazay sirve como símbolo no sólo de cómo Israel trata a los palestino sino también cómo Occidente es visto en relación con los palestinos.

Después del trágio incidente del miércoles, creció la presión contra el bloqueo. El nuevo primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, también exhortó a poner fin al bloqueo y calificó el ataque al barco de "totalmente incaeptable".

En meses recientes, Israel ha permitido el incremento de bienes y personas desde y hacia Gaza. Bajo el gobierno de Netanyahu, el flujo de bienes tuvo un incremento del 20%. THE NEW YORK TIMES

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