Crudo llega a Florida y Obama fustiga a BP

Derrame. Presidente pide a empresa que anteponga la tragedia a pago de dividendos | Hay miles de denuncias de las víctimas del crudo

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NUEVA ORLÉANS | AFP, ANSA Y AP

En su tercera visita a la zona del derrame, el presidente estadounidense Barack Obama acusó a la petrolera BP de fingir "estar contando moneditas" y le recordó sus "obligaciones morales". El petróleo ya llegó a las playas de la costa de Florida.

En su tercera visita a Luisiana el presidente Barack Obama buscó parecer duro y decidido y dejó entrever su cólera con la responsable British Petroleum (BP), que -dijo-, "compró espacios publicitarios por 50 millones de dólares para manejar su imagen durante el desastre".

"Además, hay informaciones que dicen que BP distribuirá 10.500 millones, digo bien 10.500 millones en dividendos", agregó Obama en Kenner, cerca de Nueva Orleáns, tras haber conversado con legisladores locales y con el ex almirante Thad Allen, encargado de la coordinación de las operaciones en el Golfo de México.

"No me genera problemas que BP respete sus obligaciones legales (con sus accionistas), pero quiero que sepan que tienen obligaciones morales y legales aquí, en el Golfo", dijo el presidente antes de acusar que, frente a los números que expuso, la empresa no debería estar "contando las moneditas" para pagar los reclamos de los pescadores afectados por la mancha de petróleo.

"Vamos a estar encima de ellos" mientras se procesan las causas presentadas por cientos de personas y empresas, afirmó. El presidente recalcó que el gobierno quiere que los reclamos "se procesen de manera rápida y justa" y que BP no intente "zafar gracias a los abogados" del peso de esos pedidos.

En tanto, los efectos del derrame originado en la explosión del 20 de abril comenzaron a verse a lo largo de la costa de Florida.

Algunos bañistas en la playa de Pensacola Beach abandonaron rápidamente el agua tras ser alcanzados por la marea flotante de combustible que llegaba en densas bolas. Varios pelícanos marrones empapados de petróleo apenas lograban mantenerse a flote frente a una isla de Luisiana. El crudo en las playas de East Grand Terre, Luisiana, tenía una tonalidad rojiza y purpúrea, como de sangre seca.

El mandatario había dicho anteayer que estaba "furioso" por la contaminación en el Golfo de México debida al derrame de cerca de 80 millones de litros de crudo desde la explosión de la plataforma Deep Horizon, que causó 11 muertos.

"Esta situación me enfurece porque demuestra que alguien no pensó en las consecuencias de sus acciones", dijo Obama. "Ahora quieren resolver el problema porque les cuesta mucho dinero", agregó.

ALTERNATIVAS. BP logró colocar anteayer un dispositivo similar a un embudo sobre la fuga de crudo (a 1.500 metros bajo el nivel del mar) que captura unos 160.000 litros al día, cuando se estima que la fuga es entre dos y tres millones de litros diarios.

"Es todavía muy temprano para ser optimista" sobre las chances de detener el derrame, dijo ayer el presidente.

Thad Allen, el representante de la Guardia Costera que está al frente del operativo, reconoció que "el movimiento es lento, de alrededor de 160.000 litros diarios en este momento".

Allen explicó que el dispositivo tiene cuatro válvulas que se van cerrando lentamente para evitar la formación de hidratos gaseosos, que son similares a los cristales de hielo e hicieron fracasar un intento previo por contener el derrame.

"Aun si (el sistema) es exitoso, esto es sólo temporal y un arreglo parcial, por lo que debemos continuar con operativos de respuesta agresivos en la fuente (de la fuga), en la superficie y a lo largo de la costa", afirmó Allen.

Además, para colocar el embudo hubo que cortar la tubería con una sierra gigante y el resultado de la operación podría aumentar temporalmente el flujo de la fuga hasta un 20%.

Hasta ahora BP ha fracasado en todos los intentos para detener la continua fuga de crudo, iniciada el 22 de abril, en lo que es el peor desastre ecológico de la historia de Estados Unidos.

El director de explotación de BP, Doug Suttles, dijo tener "bastante confianza en que va a funcionar. Sin duda no va a capturar todo el flujo, pero debería capturar la gran mayoría".

En Londres, el consejero delegado de BP, Tony Hayward, dijo que se necesitarán unas "48 horas para evaluar la cantidad de gas y de petróleo capturada" tras la instalación del nuevo embudo.

Hayward subrayó que "lamenta profundamente" lo ocurrido el 20 de abril con la explosión de la plataforma en el Golfo de México e insistió en "disculparse personalmente y en nombre del conjunto de BP por lo ocurrido". También recordó que el grupo inversor se comprometió a pagar todos los gastos ligados al desastre, que por ahora rondan los US$ 990 millones.

El jueves el gobierno estadounidense remitió a BP una primera factura de 69 millones de dólares por los gastos causados al erario público.

Asimismo, el gobernador de Florida, Charlie Crist, reclamó un pago de 100 millones de dólares a BP para proteger al llamado "estado soleado" de eventuales daños ambientales y económicos por el derrame.

La televisión y los diarios mostraban ayer imágenes de pelícanos y aves marinas empetroladas a lo largo de la costa de Luisiana.

Petróleo en FLORIDA

"Me han informado que hay algunas manchas de petróleo y bolas de alquitrán". Con estas palabras Nina Kelson, portavoz del Parque Nacional Islas del Golfo, anunció la llegada de la marea negra a las islas cercanas a Florida. Luego se vieron manchas en las playas en tierra firme.

Ese estado alberga la reserva de corales más grande del país y la tercera más grande del mundo.

Con el verano a punto de empezar, la llegada del petróleo se ve como una amenaza económica: el estado recibe 80 millones de turistas por año que dejan ingresos por unos US$ 65.000 millones.

Es por eso que el gobernador de Florida Charlie Crist se reunió ayer con Barack Obama y dijo que reclamaría más recursos a la Casa Blanca: más embarcaciones para realizar las tareas de limpieza y una mayor protección de las costas.

También pidió a BP US$ 100 millones para proteger el estado: los 2.000 km de la costa de Florida sobre el Golfo albergan innumerables destinos turísticos, una poderosa industria pesquera y santuarios naturales que están hoy amenazados por la marea negra. "Estos recursos generan a la economía de Florida unos 526.000 millones de dólares", dijo.

El Departamento de Comercio estadounidense aprobó una declaración de "desastre pesquero" para Florida que permitirá a la inmensa industria del sector y a los pequeños empresarios acceder a facilidades crediticias.

Procesos judiciales durarían años

Daniel Becknell, un abogado de Nueva Orleáns que defiende a miles de víctimas del derrame de petróleo, aseguró que recibe 200 denuncias por cada "hora trabajada". Todas ellas exigen una indemnización por "negligencia" a BP y a las demás empresas involucradas en el desastre. Se trata de pescadores, cultivadores de camarones, dueños de restaurantes o mayoristas de pescado.

Para Jeffrey Fisher, profesor de Stanford que ha defendido los procesos de Alaska durante la marea negra del desastre de Exxon Valdez en 1989, una cosa es cierta: "Es imposible predecir cuánto tiempo van a durar" las causas.

"En el caso del Exxon Valdez, todos estuvieron de acuerdo en que el juez hizo un trabajo extraordinario, y llevó cinco años", explicó. "Y después hubo 16 años de apelaciones, una verdadera tragedia".

"Este tipo de casos incluye un número vertiginoso de aspectos de derecho", declaró Fisher. AFP

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