LA HABANA | AFP Y AP
La oposición cubana y la Iglesia Católica avivaron su demanda de liberación de presos políticos, tras acoger como primer gesto del gobierno de Raúl Castro el traslado de 6 prisioneros a cárceles cercanas a su casa.
Como logro de un inédito diálogo entablado por el gobierno y la Iglesia, 6 presos políticos fueron llevados anteayer a centros penitenciarios en las provincias donde viven sus familias, en el inicio de un proceso que debe abarcar 17 traslados, según estima la disidencia.
Opositores y la Iglesia esperan también que los prisioneros más enfermos de unos 26 con problemas de salud sean atendidos en hospitales, como se comprometió Raúl Castro cuando se reunió hace dos semanas con el cardenal Jaime Ortega y el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Dionisio García.
Actualmente Cuba enfrenta críticas internacionales por la situación de los Derechos Humanos. La mayoría de estos argumentos comenzó con la muerte en febrero del disidente preso en huelga de hambre Orlando Zapata Tamayo y con el ayuno total que inició el sociólogo y periodista Guillermo Fariñas.
Los seis prisioneros reubicados, con penas de entre 18 y 25 años, son parte de los 53 opositores aún en prisión de los 75 condenados en 2003, en la llamada "Primavera negra" por la que la Unión Europea impuso sanciones contra Cuba, levantadas en 2008.
"Es un paso importante, pero insuficiente", declaró Fariñas, que hoy cumple 100 días de huelga de hambre.
Tras los primeros traslados, las Damas de Blanco esperan que la racha continúe y no ocultan su esperanza de que Castro vaya más allá. "Se ha empezado a abrir la puerta", dijo Berta Soler, una de las dirigentes del grupo, en tanto que otra activista, Julia Núñez, consideró los traslados como una "luz al final del túnel".
Las Damas de Blanco, único grupo opositor al que el gobierno tolera manifestarse, seguirán caminando por La Habana "hasta lograr la liberación de nuestros presos", afirmó Laura Pollán, otra líder del grupo.
"Pedimos la liberación, pero este es un primer gesto positivo del gobierno y un éxito de la Iglesia. Esperanzador", opinó Óscar Espinosa, uno de los 75, excarcelado en 2004 por enfermedad.
De todas maneras, un sector de la oposición minimiza las mejoras para los presos. "Es algo humanitario porque beneficia a los familiares de los prisioneros, pero lo que necesitamos en un gesto político: que los liberen a todos", afirmó Martha Beatriz Roque.
"Hay cierto alivio para los familiares, pero lo realmente importante sería la excarcelación incondicional de todos. El gobierno hasta ahora está concediendo puras migajas", dijo Elizardo Sánchez, presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos (CCDHRN).
"Para nada satisface nuestra expectativa y la de la comunidad internacional que está pidiendo la excarcelación incondicional, primero de los 55 presos de conciencia (de Amnistía Internacional) y en general de todos los presos por motivos políticos``, expresó Sánchez, quien se declaró "a la espera de que continúen trasladando a unos 10, más o menos, y la excarcelación de los que están más enfermos".
La liberación de prisioneros haría a Fariñas desistir de la huelga de hambre.
La CCDHRN estima que en Cuba hay unos 200 presos políticos. El gobierno, que acusa a los opositores de "mercenarios" de Washington, sostiene que los disidentes atentaron contra la seguridad del país.