La muerte del actor y director Dennis Hopper el sábado no hizo más que poner el foco en su carrera. Así se ha revalorizado una figura respetada pero no tan visible como lo era su propia leyenda.
"Condujimos por las autopistas de América y cambiamos la manera en la que se hacían películas en Hollywood. Fui bendecido por su pasión y su amistad", dijo Peter Fonda, en referencia a su trabajo en conjunto en Busco mi destino. "Como actor, te sorprendes cuando conoces a alguien diferente. Un iconoclasta, Dennis fue un artista y yo tuve un tesoro habiendo trabajado con él", dijo Gene Hackman, que actuó junto a él en el film Hoosiers, de 1986. Ese mismo año actuó en Terciopelo azul, en la que interpretaba a un violento y siniestro personaje. Allí conoció a Isabella Rossellini, quien dijo: "Cuando conocí a Dennis en el rodaje de la película él acababa de salir de un centro de rehabilitación. Me asustaba pero descubrí que era infinitamente bondadoso, compasivo y comprensivo. Fue al infierno y volvió de él con gran sabiduría".
Una manifestación imprevista vino de Slash, ex guitarrista de Guns n` Roses, quien dijo a través de Internet y por su voluntad, "Se da a los grandes por sentado hasta que se van. RIP Dennis Hopper". Y la otra que se manifestó a través de su web en Internet fue la comediante Christina Applegate: "Dulce, Dennis Hopper. Bendito seas por todos los regalos que nos has dado estos años".
Los espectadores más jóvenes lo podrán haber visto en series televisivas como Crash y 24, o incluso como villano en Waterworld, en la que enfrentaba a Kevin Costner. Otros cinéfilos lo recordarán por Busco mi destino, que representó su debut como director y que en su momento generó un enorme impacto en todo el mundo.
A lo largo de una carrera de 55 años Hopper interpretó más de 200 papeles en cine y televisión, con las variedades más sorprendentes, desde su siniestro rol en Terciopelo azul de David Lynch hasta el policía que pelea con dos motosierras en El loco de la motosierra 2, e incluso el Rey Koopa en la desastrosa Super Mario Bros.
A fines de los sesenta, y frustrado por las escasas perspectivas de desarrollo en la industria cinematográfica de la época, se unió con su amigo Peter Fonda para escribir, dirigir y protagonizar un filme que representara el rostro de los Estados Unidos de los años 60.
Así nació Busco mi destino, la historia de dos amigos aficionados de motocicleta que, tras vender una partida de cocaína en Los Angeles, parten hacia el Este cruzando en su camino toda suerte de personajes representativos del estado de la sociedad en Estados Unidos en esa época. La película, rodada con un presupuesto reducido y en un ambiente que reflejaba la llamada contracultura de la época obtuvo un premio en el Festival de Cannes y dos nominaciones al Oscar, además de lanzar la carrera de Jack Nicholson.
El film abrió las puertas a un tono realista y desencantado hasta entonces ausente del cine estadounidense, y su éxito le permitió a Hopper dedicarse al proyecto que se le antojara.
Así nació The Last Movie (1971). Hopper vivía en ese entonces bajo la influencia constante del alcohol y drogas (su segundo matrimonio, con Michelle Phillips, de los Mamas And Papas, duró menos de tres semanas a causa de esto) y la versión de The Last Movie que presentó a sus productores era tan caótica e incomprensible que llevó a su exilio de Hollywood como director. Con todo dirigió seis películas más, pero el grueso de su carrera lo realizó como actor.