Ley de Caducidad traba investigación sobre violaciones a los Derechos Humanos

Latinoamérica logró avances en la lucha contra la impunidad en 2009, con condenas históricas como las del ex mandatario peruano Alberto Fujimori, aunque la justicia siguió siendo esquiva a los más vulnerables, en particular las mujeres, de acuerdo al informe presentado hoy en Montevideo por Amnistía Internacional.

En la sección sobre Uruguay se destacó que las mujeres víctimas de violencia de género seguían encontrando obstáculos a la hora de obtener protección, justicia y reparación. "La falta de recursos y la formación inadecuada de los jueves dificultaba la aplicación de la legislación sobre violencia intrafamiliar", afirma el texto.

Por otro lado, fue mencionado como hecho positivo el procesamiento del ex presidente de facto Gregorio Álvarez (1980-1985) a 25 años de prisión por el homicidio, en 1987, de 37 activistas en Argentina. El informe menciona además la sentencia a 20 años de cárcel que recibió un ex miembro de la Armada por el homicidio de 29 personas.

También las penas de 20 y 25 años que recibieron ocho ex militares y policías por su implicación en la muerte de 28 personas durante la operación Cóndor, plan que la dictadura uruguaya realizó junto a los gobiernos militares del Cono Sur para eliminar opositores.

El informe de AI afirma que pese a los avances registrados en un número considerable de casos emblemáticos de violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado, los obstáculos jurídicos, jurisdiccionales y políticos contribuían a perpetuar la impunidad en la región.

En países como Brasil, Uruguay y también El Salvador, estas leyes siguieron obstaculizando iniciativas para investigar, juzgar y condenar violaciones cometidas durante los regímenes militares en América del Sur entre 1960 y mediados de 1980.

Susan Lee, directora del programa América de AI, dijo a la AFP que "Brasil es prácticamente el único país de la región que no ha enfrentado su pasado" y subrayó la "contradicción" entre esta falta de búsqueda de justicia y el papel protagónico que está asumiendo en el escenario internacional.

La violencia contra las mujeres y las niñas, que según Lee es "endémica en todos los países de la región", preocupa particularmente a Amnistía, sobre todo porque en algunos casos, como en México o Guatemala, está en aumento y, aunque existen leyes, éstas no siempre se implementan.

"Si hay impunidad, equivale a decir que eso puede ocurrir sin que haya consecuencias. Entonces, el fenómeno sigue y se incrementa", declaró Lee. "Tiene que haber investigaciones eficaces, los responsables identificados y condenados para que haya realmente la esperanza de poner fin a esta epidemia en América Latina", dijo.

EL PAÍS digital en base a AFP

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