ANDRÉS LÓPEZ REILLY
El cambio de autoridades en Antel y el Correo, y la falta de acuerdos con las redes tradicionales de cobranza hizo que la Intendencia decidiera lanzar la recarga de la tarjeta de ómnibus con 40 locales de Cutcsa que, se anticipa, serán insuficientes.
La administración municipal y las empresas de transporte de la capital saben que 40 locales no alcanzan. Siempre concibieron que no tenía sentido comenzar a ofrecer la oportunidad de cargar tarjetas con dinero para pagar viajes de ómnibus si los usuarios debían caminar muchas cuadras para poder hacerlo. Por eso, la Intendencia anunció el inicio de una "experiencia piloto", que comenzará el 15 de junio en los 25 locales de Cutcsa y los 15 de Tusa (la ex Tupci, integrada por Raincoop, Coetc, Ucot y Come S. A).
Las tarjetas se podrán cargar con un máximo de $ 2.000 y en principio servirán para pagar los viajes de una y dos horas.
No habrá plazo para gastar los montos cargados. Y quien tenga como saldo menos dinero que el necesario para comprar el boleto, podrá pagar la diferencia en efectivo al guarda o al conductor-cobrador.
Según informó la Intendencia, progresivamente se irán agregando otras modalidades de viaje. Al comienzo, jubilados y estudiantes no podrán cargar dinero en sus tarjetas.
El 5 de mayo, al presentarse una publicación sobre el Plan de Movilidad Urbana de Montevideo, el director de Tránsito y Transporte de la Intendencia, Gerardo Urse anticipó a El País que la recarga de la tarjeta "inteligente" quedaría operativa antes que culminara la actual administración municipal.
El jerarca dijo entonces que se arrancaría con los 40 locales que tienen las empresas de transporte, pero anticipó que no comenzaría a funcionar hasta tanto hubiera 100 puntos de recarga en la cadena. A nivel público, El Correo manifestó su disposición a incorporar sus sucursales a la red, pero el cambio de autoridades en el ente postergó las conversaciones que se venían manteniendo. En idénticas condiciones se encuentra Antel.
En la órbita privada, se sigue negociando con las cadenas tradicionales de cobranza, aunque no se ha llegado a un acuerdo sobre el porcentaje a cobrar. La negociación lleva varios meses y se hace directamente con las empresas de transporte.
La IMM pretende que el porcentaje cobrado no supere el 1% de la recaudación, "para que el costo no se traslade al precio del boleto", puntualizó Urse.
Por eso, las empresas negocian por un porcentaje que no altere sus balances.
Por otro lado, Cutcsa planteó a la Intendencia la posibilidad de incluir publicidad en los tickets que expenden las máquinas de los ómnibus, como forma de obtener ganancias adicionales. La publicidad estaría impresa previamente en el papel que se incorpore a la máquina, como ocurre con el logo de las empresas. La incorporación del dinero a las tarjetas anticipa varios problemas que se deberán solucionar, seguramente durante la próxima administración municipal, como el aumento de la red de recarga.
Pero la Intendencia deberá definir, en breve, qué hace con los boletos con fracciones de $ 0.50, ya que la moneda de ese valor nominal perderá validez a partir del 1° de julio.
La administración considera que si la población acepta masivamente la recarga, las fracciones de $ 0.50 no serán un obstáculo. Sin embargo, en su etapa "piloto", la recarga no podrá llegar a la masividad, entre otras cosas por la escasa infraestructura disponible.
La Intendencia estima que la masificación de la recarga de tarjetas ayudará a disminuir la cantidad de efectivo en las unidades, desalentando por consiguiente el delito.
Carriles: un día para la descarga
En otro orden, Urse dijo que los comercios instalados en las grandes avenidas podrán descargar sus mercaderías usando los carriles exclusivos para ómnibus una vez a la semana. "Se hizo un trabajo que duró 10 o 12 días en donde se informó a la población en cada una de las zonas, donde se explicó cuál era el tiempo máximo de estacionamiento. Se habilitaron zonas de carga y descarga para los comerciantes y zonas de estacionamiento, en algunos casos sobre veredas y en otro sobre (calles) periféricas. Hay empresas que pidieron para estacionar camiones grandes mucho tiempo, lo cual no se permite, aunque sí una descarga puntual una vez a la semana", declaró el director de Tránsito y Transporte de la IMM. La semana pasada, los carriles de ómnibus comenzaron a funcionar "oficialmente" en Agraciada, Avenida Italia y Fernández Crespo.
Hay 426.140 que no se utilizan
La Intendencia lleva entregadas 1.184.600 tarjetas "inteligentes" para viajar en los ómnibus de Montevideo.
Hay 538.460 tarjetas STM (Sistema de Transporte Metropolitano) que fueron o son utilizadas.
Los estudiantes recibieron 134.000 tarjetas y los jubilados 61.000, que en ambos casos están mayoritariamente operativas.
Fueron anuladas o destruidas 25.000, porque tenían problemas en su funcionamiento.
En total, fueron entregadas 426.140 tarjetas magnéticas que nunca fueron utilizadas. A su vez, las empresas de transporte tienen disponibles otras 200.000 por si los usuarios las requieren.
El monto máximo de recarga de la tarjeta será de $ 2.000.