ANDRÉS LÓPEZ REILLY
La remodelación del Parque Rodó, los proyectos "Reconquista" y "Cordón". Son sólo tres de las grandes transformaciones propuestas por la administración Ehrlich que fracasaron en sus llamados a licitación. Pero no serán archivadas.
El Parque Rodó seguirá teniendo el gusano loco y su tren fantasma con filtraciones de luz por mucho tiempo. El ex Control de ómnibus de Arenal Grande continuará siendo un espacio abandonado y con goteras. Y las dificultades para estacionar en la Ciudad Vieja y el Cordón seguirán generando dolores de cabeza en conductores, comerciantes y vecinos.
Es que al menos tres de las principales transformaciones propuestas para Montevideo por la administración del ex intendente Ricardo Ehrlich -a la que le queda poco más de un mes y continúa la escribana Hyara Rodríguez-, fracasaron en su proceso licitatorio.
El Proyecto Reconquista tuvo -al igual que los otros dos mencionados- distintas postergaciones. Pero al cabo de un tiempo prudencial, la licitación de su primera etapa, para la recuperación de la Plaza España y la construcción de un estacionamiento subterráneo, terminó por declararse desierta.
La iniciativa, en su conjunto, planteaba una intervención en un terreno de unas 15 hectáreas de la Rambla Sur, reformas en el edificio del Mercado Central -donde se encuentra Fun- Fun y el CCZ N° 1-, un estacionamiento para 350 vehículos y una polémica torre que comenzó siendo de 113 metros de altura, en un terreno municipal de Ciudadela y Rambla.
Desde el comienzo, las principales objeciones estuvieron centradas en torno a la altura de esa torre que cambiaría la fisonomía de la costa y del casco histórico. La Intendencia recogió esas preocupaciones y elaboró una segunda propuesta de licitación. Sin embargo, la Comisión de Patrimonio Histórico entendió que este hito edilicio, de unos 43 pisos, no tenía una buena fundamentación.
Hoy, la Intendencia tiene a estudio una iniciativa de ONU para construir en ese lugar el primer edificio "ecológico" del Uruguay -energéticamente autosustentable-, que podría albergar las oficinas del Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, la Organización Panamericana de la Salud, la Unicef y la Organización Internacional del Trabajo, entre otras legaciones extranjeras.
REPENSAR. El actual director de Acondicionamiento Urbano de la Intendencia, Daniel Espósito -quien continuará integrando el gabinete durante la administración de Ana Olivera, como una de las personas de su particular confianza- opinó que algunas de las licitaciones que fracasaron deberán ser "repensadas".
Sin embargo, el ex director de Espacios Públicos y Edificaciones considera que el mecanismo del llamado a licitación para captar el capital privado ha sido y será muy útil, por lo que anticipó la continuidad de muchas de las acciones iniciadas por la administración Ehrlich.
"Hay que repensarlas, ver las bases, las condiciones que se establecieron. Pero la relación público-privada se va a seguir dando hacia adelante. Hay muchas cosas en la ciudad que ameritan este tipo de llamado, de expresión de interés", declaró Espósito a El País.
"Hay que llegar a algún tipo de beneficios que hagan más atractivos los llamados. Todo es según la lógica del negocio que se ofrezca. Yo soy partidario de seguir utilizando el instrumento; el municipio es un ordenador del uso del territorio y tiene que jugar un papel importante, en coordinación con el gobierno nacional", añadió.
ESTACIONAMIENTOS. El fracaso del Proyecto Reconquista, en Ciudad Vieja, al igual que el del Proyecto Cordón, reveló que no existe interés privado de invertir en estacionamientos, y mucho menos si son subterráneos.
El área de intervención del Proyecto Cordón -un llamado que fue declarado desierto esta semana- se ubica en una manzana mayoritariamente de propiedad municipal, entre las avenidas Daniel Fernández Crespo y Uruguay, y las calles Mercedes y Arenal Grande, donde se encuentra el ex Control de ómnibus.
La iniciativa comprendía la recalificación del espacio público en el eje de Fernández Crespo, la relocalización de los feriantes instalados en la zona y la construcción de estacionamientos para mejorar la accesibilidad en un área de gran concentración de edificios de uso público como el BHU, la DGI, el BPS y la Asociación Cristiana de Jóvenes, entre otros.
A su vez, se pedía a los inversores construir una edificación que incorporara la policlínica municipal que trabaja en la zona y un local para relocalizar el Hogar Diurno del Adulto Mayor, que funciona en ese sitio.
El problema para estacionar en una ciudad que ha tenido un exponencial crecimiento de su parque automotor, fue siempre una preocupación de la administración Ehrlich.
Por eso también se llegó a manejar, ante el fracaso del Proyecto Reconquista, la posibilidad de hacer un estacionamiento en un terreno ubicado frente al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, en la esquina de Juncal y Piedras.