DURAZNO | VÍCTOR D. RODRÍGUEZ
La intendencia de Durazno espera que la empresa que construyó la estructura de cerramiento de la piscina municipal entregue la obra en buenas condiciones, "como corresponde", dijo el intendente, Domingo Rielli. Parte de la misma fue literalmente "volada" (y permanece aún en el suelo) por el fuerte viento con características de tornado que se abatió sobre Durazno el pasado domingo 19 de abril, que ocasionó graves daños materiales en distintos puntos de la ciudad. En la zona del Complejo Deportivo Municipal, donde está ubicada la piscina, provocó la caída de una parte del techo y paredes de la estructura indicada, además de haber derribado un muro del estadio Landoni y destrozos en decenas de pinos.
ESTUDIO. Para el intendente Rielli "ese techado no tuvo cálculo estructural, no hubo un cálculo de un ingeniero que dijera qué era lo que precisaba para aguantar vientos en un lugar tan expuesto; ahora parece que lo están haciendo". Añadió que el desplome no sólo fue a causa del viento sino que "ya había tenido otro problema anterior; a raíz de que un pequeño viento la había torcido ya se estaban tomando las precauciones". La construcción fue realizada durante la anterior administración municipal.
INVERSIÓN. La inversión realizada en la primera etapa de la obra por parte de la intendencia -consistente en el cerramiento de la piscina- se sitúa en US$ 300 mil, de los cuales la comuna ya abonó 240 mil restando el pago de 60 mil, dijo Rielli. Para una etapa posterior se prevé la climatización.
Pero la IMD exige a la empresa la entrega de la obra finalizada para abonar después la suma adeudada. "Queremos que quede un saldo como `garantía` para la entrega de la obra", agregó el jerarca.