El jueves por la noche se dio en el Teatro Colón de Buenos Aires una función especial para los obreros, arquitectos y funcionarios que trabajaron en la restauración de la histórica sala. Fue el primer concierto desde noviembre de 2006 y, según los expertos, la inigualable acústica del teatro se mantiene intacta luego de su gigantesca refacción. El lunes 24 de mayo, para los festejos del Bicentenario, será la gala de la reapertura y dos días más tarde arrancará la temporada de ópera.
Uno de los que constató que la sala no ha perdido su calidad acústica fue el ingeniero Rafael Sánchez Quintana, un especialista en sonido mundialmente reconocido. La prueba de fuego parece haber sido superada, y la expectativa era enorme, dado que se trata de la restauración patrimonial más importante de la historia argentina, con un costo de 100 millones de dólares.
El programa incluía la Novena Sinfonía de Beethoven, con dirección del maestro Carlos Vieu. El concierto arrancó a las 20.15 horas con las mayores autoridades de la Cultura presentes. La sala estuvo abarrotada de gente: hubo 50 personas paradas, y todavía se veían andamios arriba, en los sectores de cazuela y paraíso.