CARLOS REYES
El miércoles último después de las 20 horas se dieron cita las autoridades municipales y nacionales en la Sala Verdi, para su reinauguración luego de estar cerrada por arreglos desde fines de 2006.
Distribuidos por toda la sala, alumnos de la Escuela Municipal de Arte Dramático, vestidos de época, recibían a los invitados, buscando dar color a la circunstancia. Hacia las 20.30 horas comenzaron las palabras de bienvenida, para luego pasar a proyectarse un video realizado por TV Ciudad.
En él se hacía un repaso histórico del pequeño teatro, desde su fundación como sala musical, en 1894, hasta su paso a la órbita municipal (en 1946) y su uso por parte de la Comedia Nacional. La proyección también mostró detalles de la refacción, tanto los arreglos en la propia sala como en los talleres.
Llegada la parte oratoria, Mauricio Rosencof evocó los años de oro del teatro uruguayo, cuando un pianista llamado Felisberto Hernández animaba en ese escenario el musical Caracol, col, col, que Taco Larreta sacó adelante con Club de Teatro. Los breves discursos continuaron por cuenta de la intendente Hyara Rodríguez y el ministro de Cultura Ricardo Ehrlich, quienes remarcaron el valor patrimonial del inmueble y el interés por insertarlo en el circuito cultural.
Entre las novedades que se dieron a conocer sobresalió el anuncio de la creación de un consejo directivo que va a tener a cargo el funcionamiento del teatro y la planificación de su programación. El mismo va a estar integrado por un miembro del Departamento de Cultura (de la IMM), otro la Unidad de Infraestructura Teatral (también de la IMM), un tercero de la Comedia Nacional (seguramente su director, Mario Ferreira), un cuarto en representación de la Escuela Municipal de Música y el gerente de la propia sala.
Esa fue la segunda novedad que se anunció: para llevarla a cabo la IMM lanzará un llamado para ocupar ese cargo de gerente de sala, hecho que en principio le daría mayor autonomía a este espacio artístico.
La refacción abarcó su estructura eléctrica y sanitaria, y también los camerinos y demás espacios de circulación de los artistas. Además fueron hechos a nuevo los baños y fueron arregladas las humedades del cielorraso, que recibió pintura y una araña renovada. A los antepalcos se les devolvió el color que tuvieron en un tiempo: dorado sobre blanco.
Tanto el arreglo de la araña como la instalación eléctrica, entre otros, fueron realizados en los talleres del municipio, asunto que fue remarcado en el video y por varios oradores. Al respecto, un funcionario municipal que también hizo uso de la palabra remarcó que esos aspectos contradecían ese "ideario popular, de que los municipales somos unos vagos".
Si bien la reinauguración no fue abierta al público, ayer tuvo lugar una actuación de la Banda Sinfónica Municipal, que fue para todo público y con entrada libre. Hacia medianoche terminó la ceremonia con un brindis en el hall.
Antes se habían presentado en el escenario los alumnos de la Escuela Municipal de Música y la Comedia Nacional, ésta con Los derechos de la salud, de Sánchez. Como hizo notar Rosencof, la compañía oficial había tomado posesión de la sala con una pieza de Florencio Sánchez (En familia, en 1954), y esta reinauguración volvía sobre el mayor dramaturgo uruguayo.
Llega el Don Juan
Un costo de 14 millones de pesos fue lo que salió el arreglo del teatro, que estuvo cerrado casi tres años y medio. La sala va a entrar de lleno en el circuito teatral el jueves 13 de mayo, cuando la Comedia Nacional estrene La confesión de Don Juan, de Anatoli Krym. La obra será llevada a escena por Mary da Cuña, estando el papel de Don Juan a cargo de Delfi Galbiati, quien será acompañado por Jorge Bolani (en el papel de Leporello), Diego Arbelo (en el de El monje) y Florencia Zabaleta (en el de Ana).