El primer dato sorprendente sobre la historia se dio cuando salió a la luz que una mujer intentaba contrabandear un cadáver desde un avión en Liverpool, Inglaterra. Así lo cuenta el diario China Daily, que relata que la mujer fue arrestada cuando se descubrió que había aterrizado junto al cadáver de su marido. "No soy una contrabandista. Mi Willi se murió en el aeropuerto. De pronto lucía tan inerte, como una figura de cera. Sus uñas se volvieron azules de repente. Pero en casa estaba aún tibio. Lo juro", declaró esta alemana de 66 años. Su ex marido había sido piloto y tenía 91 años. En el viaje de avión iba en una silla de ruedas y usaba lentes de sol. Los oficiales de aduanas comenzaron a sospechar cuando el hombre no respondía. La mujer lo llevaba de esta forma para cremarlo y luego llevar sus cenizas a Berlín. Por algún motivo ella creyó que nadie notaría al cadáver.