El déficit griego de 2009 fue mayor a lo anunciado por el gobierno y se situó en 13,6% del PIB, según Eurostat, que cuestionó una vez más la fiabilidad de las autoridades de Grecia, país al que se aprestan a rescatar la Eurozona y el FMI.
Esta es la tercera vez que el déficit para 2009 es revisado al alza y la oficina europea de estadísticas estima que no será la última, al expresar ayer "sus reservas sobre la calidad de los datos declarados por Grecia".
La noticia, que Eurostat dio al anunciar paralelamente un déficit medio en la Eurozona del 6,3% en 2009, más del triple que en 2008, socava la confianza de los mercados en la viabilidad de las finanzas griegas.
Prueba de ello, las tasas de las obligaciones estatales griegas a diez años, es decir, el interés que Atenas debe pagar por tomar prestado en los mercados, alcanzó un nuevo máximo histórico, por encima del 8,7%.
Además, la agencia de calificación Moody`s rebajó ayer la nota de la deuda griega, hasta nivel A3, y amagó con reducirla aun más a la espera de obtener más detalles sobre los planes del gobierno para sanear sus finanzas. En tanto el euro cayó a 1,3261 dólares, su nivel más bajo desde el 7 de mayo de 2009, y las principales bolsas europeas, contagiadas por los temores, cerraron a la baja.
El ministerio griego de Finanzas se apresuró a defender que la revisión de su déficit no altera su objetivo de reducirlo este año en al menos 4 puntos porcentuales del PIB. Las cifras publicadas por Eurostat "subrayan la urgencia de intensificar la preparación de las reformas estructurales y las medidas adicionales para los próximos años", exigió en cambio el comisario europeo de Asuntos Económicos, Olli Rehn.
Bruselas exige a Atenas verdaderos esfuerzos a la hora de ajustarse el cinturón, al tiempo que la Eurozona y el FMI negocian un plan de rescate.
Las discusiones se iniciaron el miércoles en Atenas con el FMI, la Unión Europea y el Banco Central Europeo para concretar el paquete de ayuda para evitar que la debacle griega ponga en peligro el conjunto de la región. El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, dijo que la crisis de la deuda griega es grave, y no existe una "solución mágica" para resolverla fácilmente. AGENCIAS