Incertidumbre por el futuro de 8 clínicas barriales

Montevideo. Denuncias de "irregularidades" en gestión y omisión de la Intendencia

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ANDRÉS LÓPEZ REILLY

Ocho policlínicas barriales desconocen cuál será su destino por inconvenientes en el sistema de financiamiento que mantienen con la Intendencia de Montevideo. Son administradas por una ONG que ha sido denunciada por "irregularidades".

Las "donaciones modales" son una forma habitual de financiamiento que utiliza la Intendencia de Montevideo para solventar distintos emprendimientos y tercerizar algunos de sus servicios.

Varias veces han sido criticadas por el Tribunal de Cuentas de la República y por el sindicato de los empleados y obreros municipales, Adeom, pero para muchas personas han demostrado ser una solución a sus problemas de empleo, o a sus demandas frente a distintos problemas.

En lo que tiene que ver con las policlínicas municipales -más allá de las 21 que la administración gestiona directamente- la Intendencia mantiene nueve contratos de "donación modal" con diferentes ONG, algunas de las cuales, a su vez, gestionan varios centros asistenciales.

Una de esas ONG administra ocho policlínicas en jurisdicción del Centro Comunal 14, ubicadas en el área de La Teja, dentro del llamado "Plan de Paz".

Estas policlínicas son Tres Ombúes -que lleva el mismo nombre que la ONG-, Arbolito, Cachimba, Cadorna, 19 de Abril, Teja Barrial y Ponce de León. Pero además, desde hace tiempo Tres Ombúes gestiona la policlínica móvil del Comunal 12.

En promedio, cada uno de estos centros asistenciales recibe entre 3.000 y 5.000 consultas por año.

Tres Ombúes no ha renovado su contrato con la Intendencia; e incluso hay quienes intentan que no lo haga, señalando que existen "irregularidades" en su gestión.

En una carta enviada al secretario general del municipio Jorge Basso -quien es médico y fue director nacional de Salud-, representantes y funcionarios de varias policlínicas del sistema le solicitan a la administración que no se le renueve el contrato a Tres Ombúes.

"El motivo es para que se estudie por tener irregularidades en cuanto a la formación de dicha Comisión Fomento, dadas varias renuncias (…), despidos arbitrarios y varias irregularidades en el trato con vecinos y funcionarios", señala el texto de la misiva a la cual tuvo acceso El País.

ADMINISTRACIÓN. Las "renuncias" a las que refiere la carta fueron las del presidente, vicepresidente, secretario y tesorero de la comisión de Tres Ombúes, las cuales se hicieron efectivas en diciembre de 2009.

Sin embargo, la administradora siguió tomando decisiones, en algunos casos polémicas, como el despido de funcionarios que fueron tomados por concurso.

Una de las funcionarias despedidas es la encargada del móvil del Comunal 12, quien se encontraba en ese momento haciendo uso de su derecho a licencia maternal.

CUARTO DE HORA. Otro caso es el de Raquel Fernández, quien fue despedida después de desempeñarse 16 años en su cargo, "por solicitar un ajuste de 15 minutos en su horario de trabajo", según denunció el edil nacionalista Fernando Benzano, integrante de la Comisión de Medio Ambiente y Salud de la Junta Departamental de Montevideo.

Benzano planteará ésta y otras denuncias el martes en la comisión.

Fernández concurrió el lunes a la Intendencia para obtener una respuesta del director municipal de Salud, Gerardo Lorbeer, pero se retiró con las manos vacías.

"Tres Ombúes, durante todos estos años, asumió la cabeza de la comisión, cuando en otros momentos todos los temas de las policlínicas comunitarias se resolvían en la Comisión de Salud. No nos explicábamos por qué, y descubrimos que era porque la Intendencia había cambiado la forma de convenio a donación modal, atribuyéndole toda la responsabilidad y dándole todo el poder de decisión a la policlínica Tres Ombúes. Hubo despidos: el viernes fue el mío de forma verbal y hoy me llegó el telegrama. Pero el tema es que la Comisión renunció de forma masiva en diciembre. Entonces, ¿qué Comisión me despide?", se preguntó Fernández, en diálogo con El País, luego de intentar plantear su situación ante el director de Salud.

"Empresa personal". Otra de las personas que renunció en diciembre del año pasado a la Comisión de Tres Ombúes fue su presidente, Mario Sánchez. Manifestó "no encontrarse apto para seguir desempeñando el cargo que ostenta", según señala en su propia carta de renuncia.

Sin embargo, Sánchez continuó desempeñándose al frente de la ONG.

Según el edil Benzano, esta persona "comenzó a manejar las policlínicas como si fueran parte de su empresa personal" y "empezó a cambiar la distribución de horas asignadas de los médicos".

"También cambian la distribución de los insumos y despidieron a tres personas que entraron por concurso", agregó el edil del Partido Nacional.

En una carta enviada a la secretaria de la Junta Local 14, la funcionaria despedida Raquel Fernández se pregunta: "¿Cómo la IMM respalda este accionar por parte de personas que hacen de una personería jurídica y de sus reglamentos lo que se les ocurre?"

"NO HAY CONTROLES". Esto atenta contra lo que dice el director del servicio de Salud de la Intendencia, que hace mucho hincapié en la descentralización y en la participación de los vecinos.

El director Lorbeer no fue a visitar ninguna de las siete policlínicas", aseguró el edil Benzano a El País.

"El problema es que no hay controles, no existen. Antes, cuando las policlínicas estaban en la órbita de la descentralización se hacían cargo de ellas los Centros Comunales Zonales, que eran los que llevaban el control tanto de la parte técnica como de la parte financiera. Después pasan a manos de la División Salud de la Intendencia y es cuando el tema empieza a flaquear. Y en esta última administración, no se están haciendo los controles", sostuvo el edil del Partido Nacional.

El caso de Zully Sánchez

El 11 de marzo, una pediatra, una ginecóloga, una enfermera y una vacunadora comenzaron la ocupación de la policlínica Zully Sánchez, en Aparicio Saravia 4683 esquina Sayago. El fin era impedir el cierre del centro asistencial, ya que el 31 de marzo vencía el convenio que mantenía con la Intendencia la asociación civil que se ocupaba de su gestión. Desde entonces la ocupación se ha mantenido.

Tres ONG se presentaron ante la Intendencia como interesadas en asumir la gestión de este centro, en el que se atienden más de 13.500 personas. de acuerdo a las funcionarias que mantienen la ocupación.

La suspensión de las consultas en la policlínica condujo a que los pacientes habituales debieran dirigirse a otros centros asistenciales, pero sus fichas médicas y estudios clínicos permanecieron en los archivos de la policlínica de Peñarol, lo cual es un impedimento para su atención. La semana pasada, la ginecóloga del centro asistencial, Adriana Roldán, dijo a El País que la ocupación continuará hasta tanto se firme un nuevo convenio con una ONG que les permita recuperar sus fuentes de trabajo. Villa Peñarol y Policlínica Verdisol son las dos ONG que primero manifestaron su interés en conducir Zully Sánchez, tras 13 años de administración de la asociación civil que dejó de operar el 31 de marzo. Cada una entregó su personería jurídica a la división Salud de la IMM, aspirando a gestionar la policlínica con dinero que el municipio les otorga a través de un sistema de "donaciones modales". El director de Salud Gerardo Lorbeer les transmitió que "hay que esperar".

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