BELFAST | Un atentado contra la sede del servicio de inteligencia británico (MI5) marcó la transferencia de los poderes de Justicia y Policía en Irlanda del Norte, dejando un herido.
La explosión del coche bomba se produjo poco después de la medianoche, cuando entró en vigencia la última etapa del proceso de paz entre católicos y protestantes, tras un histórico acuerdo aprobado en marzo de 2010 por la asamblea local y cuestionado por los disidentes republicanos.
El "IRA Auténtico", grupo nacionalista nacido de una escisión del inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA), reivindicó el incidente de Holywood, cerca de Belfast.
Según informó la BBC, el estallido fue planeado para crear el mayor impacto posible a nivel político. El secretario británico para Irlanda del Norte, Shaun Woodward, afirmó que la transición democrática "ocurre en marcado contraste con la actividad de unos pocos criminales que no aceptan el deseo de la mayoría de los habitantes norirlandeses". Por su parte, el viceprimer ministro norirlandés Martin McGuinness informó que "lo importante es que la prioridad siga siendo el proceso político".
El traspaso de responsabilidades es el último paso establecido en los acuerdos que en 1998 terminaron con 30 años de violencia en Ulster. AFP Y ANSA