El Poder Ejecutivo comenzará a trabajar desde el próximo viernes para modificar las condiciones para la construcción de una segunda terminal de contenedores luego del frustrado remate. El lugar de la playa puede ser uno de los puntos a cambiar.
El gobierno tiene decidido impulsar la construcción de una segunda terminal de contenedores en el corto plazo y por eso la comisión que trabajará desde el viernes en el nuevo proyecto -que integran Economía, Transporte y la Administración de Puertos- estará dispuesta a "rever" incluso el lugar escogido para la construcción de la misma, adelantó ayer a El País el subsecretario de Transporte, Pablo Genta.
También se invitará a empresas privadas -que en su momento expresaron interés por participar de la subasta y luego optaron por no presentarse al remate- para que den su punto de vista sobre el tema.
Algunos operadores expresaron que las tarifas que exigía el gobierno eran caras en comparación con las fijadas para la primera terminal de contenedores lo que hacía poco atractivo al negocio.
Según comentó el funcionario la idea primaria del Ejecutivo es tener pronto el nuevo llamado en unos seis meses aunque seguramente el llamado a interesados se efectué a principios del próximo año.
Genta indicó que Uruguay "no puede demorarse" en ampliar su infraestructura portuaria porque otros puertos de la región como el de Mar de Plata y Santos están realizando obras en sus respectivas terminales.
Agregó que la actividad del puerto de Montevideo "ya se está recuperando" luego del impacto que dejó la crisis internacional.
Otro aspecto que deberá definir las comisión una vez que se modifiquen las condiciones del la segunda terminal es qué mecanismo se va a utilizar para la concesión. Si se vuelve a insistir por una subasta pública o se llama a una licitación.
Por lo pronto, el ministro de Transporte y Obras Públicas, Enrique Pintado, enfatizó ayer que en caso de que se llegue a precisar de una nueva ley para introducir los cambios el Parlamento debe tener celeridad en su tratamiento.
"Tiene que ser ágil, rápido", remarcó.
Uno de los problemas que tuvo la ley vigente es que si bien al Parlamento ingresó un proyecto, el mismo fue discutido por meses lo que derivó en una ley muy diferente a la iniciativa planteada originalmente. La idea, en caso de enviar un nuevo proyecto de ley, es hacer las gestiones previas de forma de lograr acuerdos a nivel de los partidos políticos que permitan dar celeridad al tema para así no retrasar la inversión.
Pese a que en la administración anterior se manejó como de urgente necesidad la inversión, Pintado dijo que todavía hay tiempo.