PABLO MELGAR
En Montevideo, los liceos 62 de Colón y 11 del Cerro retomaron ayer la actividad luego de los problemas de seguridad que se generaron la semana pasada. En Soriano hay grupos de 80 estudiantes en el liceo 2.
Un joven del liceo 2 "Luis A. Sanzi", de Soriano, contó a El País que los alumnos deben llegar un rato antes del comienzo de las clases debido a que "no siempre es posible conseguir lugar". Agregó que muchos de los asistentes escuchan las clases desde la ventana ya que no hay suficiente espacio adentro.
En efecto, en el turno nocturno de ese centro hay dos grupos con más de 80 estudiantes. La situación se da como consecuencia de la alta demanda estudiantil para asistir a los cursos que permiten culminar Secundaria en la mitad del tiempo habitual.
La directora del liceo, Ángela Etchebarne, confirmó la información y precisó que la superpoblación se produce en la materia Formación Ciudadana, un módulo de actualización para los estudiantes que tiene una duración de un mes.
Sin embargo, la directora sostuvo que ese problema "ya fue solucionado" y que la subdirectora del instituto solicitó en el Consejo de Secundaria la separación de los grupos y está a la espera de respuesta.
En Montevideo, mientras tanto, los liceos 11 y 62 que habían experimentado problemas de seguridad, volvieron a dictar clases ayer. En el liceo de Playa Pascual los docentes se negaron a retomar las clases.
CERRO. "Vuelve Martínez", comentaban los padres de los alumnos del liceo 11 del Cerro.
Martínez es un agente policial que desde hace años vigila el centro educativo y goza de la confianza de padres y docentes. "Es parte de la comunidad educativa", aseguró la profesora y sindicalista Alicia Maceira.
Sobre las 7.30 de la mañana, Martínez se instala en la parada de ómnibus distante a cuatro cuadras del liceo. Sabe que allí hubo varios asaltos a estudiantes, muchos perdieron su calzado deportivo y celulares a manos de jóvenes de su misma edad que no estudian ni trabajan, según Raquel, madre de Katty, estudiante de tercer año.
Varios padres y docentes del liceo 11 subrayaron que el agente acompaña durante el día a los alumnos y se toma su trabajo "con mucha responsabilidad".
Hasta ayer, Martínez no había vuelto al liceo como todos los años "por problemas burocráticos" en Secundaria, según los docentes.
El viernes pasado los profesores dijeron que realizarían una asamblea para analizar la posibilidad de ocupar el liceo hasta que se instalara el servicio policial.
Los docentes, con el apoyo de Fenapes, reclamaban además la detención de las inscripciones ya que el liceo "está superpoblado", afirman; la creación de cargos para adscripción y la regularización del Proyecto de Impulso a la Universalización del Ciclo Básico (PIU).
Rápido de reflejos, el Consejo de Secundaria resolvió el mismo viernes la contratación del servicio de vigilancia policial 222 y detuvo las inscripciones en el liceo 11. La tutoría docente del PIU había sido resuelta el jueves.
En la asamblea, que detuvo ayer por tres horas las clases, los profesores resolvieron mantenerse alertas y reunirse de nuevo mañana para analizar el cumplimiento de las decisiones del Consejo de Secundaria.
La profesora Maceira, que cuando se presenta deletrea su apellido "para que no se confunda" con el de la presidenta de Secundaria, Alex Mazzei, resaltó que la restitución del servicio 222 fue decisiva para suspender la virtual ocupación del centro educativo.
Después de la asamblea, Maceira salió a explicar a un grupo de padres la decisión de los profesores.
"Los docentes estamos asumiendo descuentos no por reclamos de salario; el problema es de funcionamiento en el liceo donde sus hijos reciben la enseñanza. Quienes tenían hoy horas de clase durante la asamblea recibirán un descuento por tratarse de una medida gremial. Nos da mucha rabia tener que tomar medidas de lucha porque implica que sus hijos no tengan clases", afirmó.
El liceo 11 del Cerro, instalado frente a la bahía con una hermosa vista al puerto y al resto de la ciudad, atiende durante el día a alumnos de Ciclo Básico. Por la noche recibe a estudiantes adultos, lo que en la jerga docente se conoce como alumnos "extraedad".
Liceo de Playa Pascual no retomó las clases
SAN JOSÉ | JOSÉ LUIS ÁLVAREZ
Finalmente no se concretó el inicio de clases en el liceo de Playa Pascual. Los profesores entienden que aún no se han cumplido todas las condiciones acordadas una semana atrás con las autoridades de Secundaria, fundamentalmente en el aspecto edilicio para que los cursos puedan comenzar normalmente.
Mario Bango, integrante de Fenapes y vocero de los docentes en conflicto, recordó que entre los puntos firmados como base para el levantamiento de la ocupación del local y el comienzo de las tareas preparatorias al año lectivo, estaba la construcción de un alero que permita el pasaje de profesores y alumnos desde el local liceal a las aulas prefabricadas, que ya fueron instaladas en el predio del establecimiento.
Si bien existirían ya los planos del referido cobertizo, según aseguran autoridades de Secundaria, hasta el momento los profesores desconocen si se ha llamado o no a licitación para la construcción.
El otro punto cuestionado por los docentes es el acondicionamiento térmico de las aulas prefabricadas, tanto las tres que fueron traídas recientemente desde una escuela pública de la localidad de Santa Rosa, en Canelones, como la ya existente en el liceo.
"Ya se pusieron las tres aulas prefabricadas con aislación térmica, se arreglaron las baldosas. Están pidiendo aire acondicionado y una baranda para llegar al salón", señaló a El País el consejero de Secundaria, Martín Pasturino.
El Consejo de Secundaria solicitó a los docentes que ese tipo de reclamos y los de construcción de nuevos liceos se remitan al Codicen que es el que decide sobre esas obras.
Uniforme: el uso es obligatorio
El uso de uniforme es obligatorio para todos los alumnos de Secundaria; muchos liceos de Montevideo y del interior lo han institucionalizado, confirmó el consejero Martín Pasturino. "Tras la salida de la dictadura hubo mayor flexibilidad. Ahora cada liceo pone sus reglas. Hechos como los del liceo 62 demuestran su importancia", dijo. Los diseños varían según la zona. En Paysandú usan túnicas blancas.