El escritor, periodista y académico español Miguel Delibes, autor de una extensa obra en la que ensalzó a la Naturaleza y a su Castilla natal, murió ayer en su casa de Valladolid, rodeado de su familia, a los 89 años de edad. La salud de Delibes, que había sido operado de un cáncer de colon en 1998, empeoró de manera irreversible el jueves, entrando en un estado de inconsciencia que resultó irreversible.
"Era una persona buena que seguía y perseguía las palabras", afirmó el ministro de Educación español, Ángel Gabilondo, a Radio Nacional de España (RNE), tras conocer el fallecimiento de Delibes. "Hay que recordarle como una buena persona y un gran escritor", insistió el ministro, al hablar de un escritor que tenía "pasión" por el "cuidado de la escritura".
Miguel Delibes, que recibió el Premio Cervantes, considerado el Nobel de las letras hispanas en 1993, es muy conocido por obras como Los santos inocentes o El camino. "En mi obra siempre están presentes la naturaleza, la muerte, el sentimiento del prójimo y la infancia", había afirmado hace años en una entrevista con Televisión Española.
"Con Miguel Delibes se nos ha ido uno de los grandes escritores en lengua castellana del siglo XX", afirmó la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, en un comunicado. Delibes ha tenido "una trayectoria larga, intensa y profundamente comprometida con nuestra lengua, con una ética humanista a favor de los humildes y de los pueblos de Castilla y con la defensa de la naturaleza frente a los riesgos de un progreso que tantas veces se desarrolla de forma caótica", añadió.
En 2008, el autor al que el premio Nobel siempre le fue esquivo, había lamentado haber cumplido diez años sin poder escribir una línea desde 1998 cuando escribió su última novela El hereje, en el mismo año en que se le diagnosticó y fue operado de un cáncer de cólon.
Mantenga y vigile el nivel de debate y recuerde que nuestras Normas de Participación implican obligaciones y responsabilidades.