FEDERICO CASTILLO
Hoy se cierra el corralito mutual y los últimos datos disponibles hablan sobre la poca movilidad de usuarios de una mutualista a otra: sólo se cambió un 3% de los habilitados. El porcentaje más alto corresponde a personas que antes estaban en ASSE.
De los 260.000 usuarios habilitados para cambiarse de una mutualista a otra, sólo se cambiaron, hasta ayer, unas 8.400 personas, lo que significa un 3% del total.
En tanto, de los 77.000 usuarios que estaban de oficio en los hospitales públicos de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), 12.304 aprovecharon la apertura del corralito e hicieron el traspaso al sistema mutual.
Mirado globalmente, el total de cambios en esta segunda apertura del corralito no llega ni siquiera a superar al 10% de los habilitados, que fue el porcentaje registrado el año pasado en la misma fecha.
Para el director del Banco de Previsión Social (BPS), Jorge Papadópulos, esto demuestra que el "sistema está en un punto de equilibrio, hay estabilidad". Señaló, sin dar nombres, que "alguna institución ganó unos cuantos afiliados del total que se cambiaron, pero no hay grandes pérdidas en las otras". En rigor, dijo, la mayor ganancia de las instituciones provienen de aquellos que estaban de oficio en ASSE y que en este mes optaron por cambiarse al sistema privado de salud. Papadópulos señaló otro punto a destacar sobre esta apertura anual del corralito. Dijo que se evidenció la tendencia a la movilidad por los precios de copagos, es decir, lo que más sedujo al usuario es la oferta de órdenes y tiques más baratos que la competencia.
En ese sentido, según pudo saber El País, la mutualista que más captó afiliados fue Médica Uruguaya, que basó su estrategia en reducir los costos de estos copagos.
En la apertura del año pasado, esa mutualista fue también la que logró incorporar más socios a su padrón.
El director del BPS enfatizó que la intención es que en la próxima apertura del corralito (en febrero de 2011) se incentive la competencia "no sólo por precio sino por la calidad" de los servicios asistenciales.
"En algún caso, lo que podemos apreciar es una inequidad a la interna de algunas instituciones, porque para captar afiliados algunas instituciones lo que han hecho fue bajar fuertemente los copagos para los nuevos socios, pero no para los antiguos", indicó Papadópulos y expresó que de esa manera existen colectivos de personas que pagan distintos copagos adentro de una misma institución. "No queremos que eso suceda", enfatizó.
Jubilados. Por otra parte, de los 35.000 jubilados habilitados a cambiarse de institución, sólo 551 personas hicieron uso de la opción.
Papadópulos dijo que esto se explica por los "niveles muy altos de fidelidad con las instituciones".
Los usuarios consideran que no hay motivo para mantener el corralito (ver nota aparte).
Usuarios: "corralito ya no tiene sentido"
La representante de los usuarios en la Junta Nacional de Salud (Junasa), Lilián Rodríguez, destacó que en esta nueva apertura del corralito mutual hubo "muchos menos cambios de los que se esperaba", aunque subrayó que desde el Movimiento de Usuarios de la Salud se había adelantado que se iban a cambiar menos del 10% de los habilitados.
Por otra parte, indicó que la mayor cantidad de traspasos corresponde a personas que estaban de oficio en los hospitales de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE), lo cual grafica la poca movilidad entre una mutualista a otra.
"Por lo tanto, el resumen es que esta apertura no deja grandes significados", señaló Rodríguez y opinó que con estos números y los del año pasado se demuestre que "no hay nada que justifique seguir manteniendo el corralito".
"No va a desestabilizar a nadie el hecho de que no haya corralito", insistió la representante de los usuarios en la Junasa, pero reconoció que para eliminar totalmente al corralito se debe luchar contra la intermediación lucrativa, que es la captación de nuevos socios ofertando dinero a cambio.
Dijo que sobre la intermediación lucrativa "se está trabajando" y destacó que hay una comisión designada que está abocada en esa tarea. "No es muy fácil lograrlo, pero se han dado pasos como que las personas que quieran cambiarse vayan directamente a la institución elegida", señaló. También hay responsabilidades penales para quienes ofrezcan dinero para asociarse a una institución y existen sanciones para las mutualistas involucradas.
Tres años. Este año la apertura del corralito fue exclusiva para los usuarios de la seguridad social con siete años o más de permanencia en la institución. Las autoridades sanitarias prevén que el próximo año se disminuya a tres. Si bien los usuarios reclaman que el corralito no exista más, Rodríguez admitió que se mantendrá.