Intimidades del paciente Néstor Kirchner

A los primeros que vio tras el alta fue a Fernández y Boudou

 20100214 446x600

BUENOS AIRES | El diputado y ex presidente Néstor Kirchner fue un paciente como todos. No fue el líder político hiperactivo que la Casa Rosada y la Presidenta Cristina Fernández intentaron exhibir durante su internación en el Sanatorio de los Arcos tras la operación de la arteria carótida derecha, hace siete días.

Después de la cirugía, no recibió a nadie más que a su esposa, a sus hijos Máximo y Florencia; a su suegra, Ofelia Wilhelm, y a Rudy Ulloa Igor, amigo de la familia.

El lunes recibió a Juan Carlos Molina, sacerdote del entorno familiar. Fue quien le reveló que Racing había perdido 4 a 2 con Arsenal, el día anterior, pese a que la Presidenta intentaba ocultarle esa derrota para evitar disgustos.

La otra preocupación de Kirchner era el PJ. En su habitación recibió a los gobernadores Daniel Scioli, de Buenos Aires, y Jorge Capitanich, de Chaco. Scioli lo informó de las novedades del PJ, el que dirige en forma interina. Su primera aparición pública de relevancia será el 1° de marzo, cuando asista a la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso que encabezará su esposa, la Presidenta. Todo ello fue conversado allí con los médicos de la clínica y con su cirujano, Víctor Caramutti.

Al margen de Scioli y de Capitanich, el ex presidente recibió el lunes sólo al jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, y al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, según se supo en el gobierno.

Junto a Kirchner, además, estuvieron su secretario privado, Martín Aguirre, y otros colaboradores como David Muchnik y "Pachi" Castro, conocidos en el entorno como los "Rudy Boys", hombres de Rudy Ulloa Igor.

El miércoles fue dado de alta y organizó en Olivos un almuerzo con Aníbal Fernández y el ministro de Economía, Amado Boudou, para hablar de la inflación. Al día siguiente arreciaron las llamadas a Guillermo Moreno, a Hugo Moyano, a Oscar Parrilli y a Gabriel Maritotto. Ya empezaba a ser el de siempre. LA NACIÓN/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar