POR DANIEL BELTRÁN ROHR,
CORRESPONSAL, EL PAÍS DE MADRID Y AFP
Tras el hallazgo del primer escondite de ETA en Portugal se supo que los servicios secretos españoles operaban en el país en el marco de su lucha contra los terroristas. En el apartamento, los etarras tenían por vecinos a policías y un militar.
Eduardo Firmino llegó a su casa en el vecindario de Casal da Avarela, al terminar su jornada de trabajo como jefe de tráfico de la Policía de Seguridad Pública (PSP) en la localidad portuguesa de Caldas de Rainha. Eran las seis de la tarde del jueves. Un detalle en la vivienda vecina llamó su atención. La puerta principal estaba abierta de par en par y no había nadie en su interior. Ante la sospecha de que habían asaltado la casa, llamó a la Guardia Nacional Republicana (GNR). Una hora más tarde, el apacible barrio de Casal da Avarela, donde no viven más de 70 personas, era un hervidero de policías y periodistas. Había sido descubierta la primera base de operaciones de ETA en Portugal.
Después del hallazgo de un arsenal de 1.500 kilos de explosivos, los moradores del lugar siguen sin entender nada. Firmino, el vecino más próximo de los etarras, explica que nunca tuvo la más mínima sospecha de las actividades de aquellos dos hombres, que "siempre hablaban español entre ellos, nunca vasco" y tenían un comportamiento muy discreto. Ninguno sospechó de vínculos terroristas ni nada parecido. Tampoco los etarras podían imaginar que en aquella aldea vivían nada menos que tres policías y un militar. "Más protegidos, imposible", ironiza otra vecina.
El policía cree que la casa fue descubierta por un error de sus moradores. "Se dieron a la fuga de un control policial, vinieron a la casa, no sé para qué, y se marcharon precipitadamente dejando la puerta abierta. Si se hubieran quedado tranquilitos en la casa, probablemente nadie habría sospechado", explicó.
Los pueblos del interior de Portugal son tan plácidos como los del País Vasco francés, donde ETA mantuvo durante décadas su retaguardia. Hoy la vida al otro lado de los Pirineos se ha vuelto imposible para la banda y busca alternativas.
"En estos pueblitos nunca pasa nada", dice Sergio Félix, autoridad municipal de la zona. "Esto es un remanso de paz, nadie desconfía de nadie. La gente vive en las casas con la cerradura abierta. No puedo creer que ETA haya llegado hasta aquí". "Quien eligió este lugar" añade, "puede que no supiera que, de alguna manera, se metía en la boca del lobo, con varios policías de vecinos. Pero al mismo tiempo sabía que ésta es una zona con muchos inmigrantes, gente de paso, que va y viene, que les permitiría pasar desapercibidos".
Lo cierto es que tras el hallazgo del arsenal de ETA se incrementó la presencia de la Guardia Nacional Republicana en la zona. Al mismo tiempo la policía portuguesa detectó la presencia de elementos del servicio secreto español en el país, aunque las autoridades portuguesas no estaban al tanto.
REACCIÓN. Francisco Javier Velázquez, director general de la Policía y de la Guardia Civil, calificó la operación contra la banda terrorista como "fundamental", porque permitió eliminar una importantísima base terrorista y agradeció a Portugal por la colaboración en el operativo efectuado el domingo.
Interrogado sobre si con la operación se da por desmantelada la infraestructura de la organización extremista en Portugal, o si se maneja la posibilidad de que la banda tenga más escondites, respondió que "las fuerzas y cuerpos de seguridad siempre manejan varias hipótesis", al tiempo que reconoció que en el chalet de los etarras "había planos de Cádiz y San Fernando y estamos investigando todas las posibilidades", aunque no descartó que ETA planeara realizar un atentado en dichas ciudades y que lo hiciera en alguna visita del ministro de interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
También se mostró convencido de que la colaboración con Francia y Portugal "genera una mayor presión contra ETA".
Juan José López Garzón, delegado del gobierno en Andalucía, indicó por su parte que los actos para conmemorar el bicentenario de la Constitución "pueden ser un motivo para que ETA pudiera barajar un atentado en esta ciudad, pero no hay datos que permitan hacer una afirmación tajante".
El colectivo de presos de ETA anunció al mismo tiempo "nuevas iniciativas de lucha" a lo largo del mes de febrero y "aplaudió la manifestación" en defensa de sus derechos".