Rápido y mal

Parece increíble, y típico uruguayo, el grado de rapidez y falta de estudio profundo con que ha sido aprobada la ley de descentralización. Recién ahora, con la ley ya votada, los expertos y la gente empiezan a tomar consciencia del impacto de la misma, y comienzan a surgir dudas de todo tipo que la norma no termina de dilucidar. Entre ellas aspectos trascendentes como las competencias específicas que tendrán las nuevas alcaldías, su financiamiento, y su relacionamiento con las intendencias. La descentralización es algo positivo, al igual que la personalización de algunos cargos que facilita que la población exija cuentas a quienes los ejercen. Pero algo tan importante no puede ser aprobado a locas como en este caso, y solo en base a la negociación y pujas internas del partido en el poder.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar