CANELONES | PATRICIA MANGO
La Jefatura de Policía de Canelones esperaba ayer la resolución que permitiera el traslado de los presos que participaron en una reyerta el viernes de tarde en la cárcel.
Todavía no estaba definido cuántos serían llevados, ni adónde. La información se manejaba con hermetismo.
Los reclusos, que pelearon entre sí esperan para ser trasladados a diferentes centros de reclusión. Tras la feroz pelea del viernes, ocurrida en el patio común de los módulos I y II, fueron sacados del centro penitenciario, hacia la sede de la Dirección de Investigaciones ubicada en el centro de la ciudad de Canelones. Ninguno de los interrogados dio a conocer las causas del problema ni hubo acusaciones entre ellos. Por lo tanto, la identidad de quien hirió gravemente a otro con un corte carcelario, motivos y otros detalles de la pelea, quedaron a resguardo de sus participantes sin que ninguno revelara nada.
La visita de la víspera transcurrió normalmente y el ambiente era calmo, confiaron a El País fuentes de ese centro. Con el resto de los participantes de la reyerta no se tomaron medidas porque aún no está claro quiénes fueron. Tampoco se conoce la identidad del agresor. Se espera que la víctima, un recluso que cumple condena por rapiña, pueda develar el nombre.