La lluvia, que en el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (argentino) se esperaba para esta noche, se adelantó y trajo algo de algo de alivio a los porteños con un descenso de la temperatura de hasta 16 grados.
Sin embargo, las temperaturas volvieron a elevarse y pasadas las 10 la sensación térmica superó los 32 grados en la región metropolitana.
La ola de calor persistía en diferentes puntos del país y ayer llevó la sensación térmica en la Ciudad de Buenos Aires a 38 grados, cuando rige el alerta naranja y se registró un nuevo record de demanda de energía.
Las elevadas temperaturas se registraron en el norte y centro del país y en el norte de la Patagonia, a excepción de Santa Cruz y Tierra de Fuego, donde el promedio fue de 10 y 5 grados. En las provincias de Chaco, Formosa y La Rioja la temperatura fue superior a 40 grados, mientras en el partido bonaerense de Bahía Blanca se registró 50 grados.